El jugoso negocio del SAT

Clausura de empresas en Yucatán

Carlos Mena
Foto: Lilia Balam
La Jornada Maya

Viernes 1 de septiembre, 2017

Durante los últimos meses se ha visto en noticias que se han clausurado cafeterías y restaurantes por parte del Sat porque no han expedido comprobantes fiscales correctos; si bien, ameritan multas o sanciones, el SAT ha preferido clausuras mediáticas contra restaurantes de renombre ocultando su parcialidad y el gran negocio de las multas de años anteriores.

Los restaurantes formales expiden comprobantes y si quieres factura la solicitas, pero si no lo haces al final de mes hacen una auto factura global de aquellas ventas de las que nos les fueron requeridas las facturas.

En Yucatán el SAT detectó empresas que no hicieron la factura global al mes, envió multas y todas las empresas formales se corrigieron. Esta vez sin previo aviso las clausuraron por reincidentes, resulta que las empresas sí hicieron las facturas globales, pero incluyeron detalle de ticket por ticket, información que no sabían, pero que incluye multa mayor porque se considera incumplida la facturación global por segunda vez.

Pero aquí caben las preguntas: ¿Por qué no clausuran a los miles de ambulantes o restaurantes informales que hay en el país, por qué sólo a los grandes nombres que pagan ISR, IMSS y que cumplen con normas de sanidad y protección civil.

La ética y aplicación de la Ley del SAT es la que genera más informalidad y desigualdad en un país que privilegia a los informales y, como siempre, sucumbe a los intereses de marketing político.

El nuevo negocio del SAT es revisar años anteriores para buscar errores y omisiones que generan multas, las que multiplicados por lo recargos le repuntan buenas sumas de ingresos extra, por supuesto no presupuestales, esto también es nuevo. Antes te revisaban el año anterior y si habían errores te cobraban, si eran mayores los errores revisaban más años. La cuenta ahora es diferente, te empiezan revisar cinco años atrás, ésta es la ética que más reditúa y es 100 por ciento legal, pero totalmente anti ético.

El SAT actúa conforme a derecho y con miras a recaudar más, pero la discriminación orientada al ataque de empresas formales y los años a revisar apuntan a un país desinteresado en desarrollar una cultura contributiva sana y con desarrollo económico. Se trata, más bien de un país que promueve la desigualdad y la recaudación diferenciada con intereses políticos.

Mérida, Yucatán