¿Es válido copiar en las escuelas?

Situación lamentable de la honradez y la rectitud

Óscar Muñoz
Foto: Archivo La Jornada Maya
La Jornada Maya

Martes 18 diciembre, 2018

¿Qué quiso decir realmente el nuevo titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en días pasados? ¿Qué idea tiene Esteban Moctezuma de la copia escolar? ¿Acaso el funcionario cree que copiar en las escuelas es una acción benéfica para los estudiantes? Éstas y muchas otras preguntas se han derivado de las declaraciones del actual secretario de Educación. Y la razón de hacer tantas preguntas está en el hecho de que el sistema nacional de educación siempre ha considerado que copiar en la escuela equivale a hacer trampa. Incluso, copiar puede significar robar lo ajeno, que es el aprendizaje del otro. También puede equivaler a engañar a los demás al copiar las respuestas de un examen, y engañarse a sí mismo.

Por lo trascendido la semana pasada a partir de las ideas del titular de la SEP, habrá que realizar algunos estudios acerca de la copia escolar, para averiguar por qué los estudiantes tienden a copiar aprendizajes de los demás, ya sea una tarea o un examen. O investigar si en realidad conviene promover la copia en las escuelas, como si fuera una estrategia pedagógica que favoreciera el aprendizaje de los alumnos.

De acuerdo con los resultados de una encuesta aplicada por el Instituto de Ética Josephson, en Estados Unidos, a estudiantes adolescentes que figuran como alumnos destacados, 80 por ciento de éstos aceptó haber copiado en los exámenes. En la misma encuesta quedó registrado que 95 por ciento de estos “mejores” estudiantes que aceptaron haber copiado nunca fueron descubiertos. Cabe aclarar que este sondeo abarcó a 20 mil estudiantes de educación secundaria. Según las conclusiones del sondeo, destaca la situación lamentable en que se vieron la honradez y la rectitud. Además, estos resultados sorprendieron a docentes y autoridades escolares, al grado de quedar absolutamente atónitos.

Otro tipo de sorpresas ocurren al descubrir los diversos escenarios en que los alumnos copian. Por ejemplo, muchos estudiantes desarrollan metodologías originales, ya sean en tareas o exámenes, que es en donde más aplican la copia. Los docentes no han logrado desaparecer esta práctica oculta.

Ahora bien, de regreso a las declaraciones de Esteban Moctezuma, habrá que destacar que, según sus dichos, copiar equivale a cooperar y sumar esfuerzos, cosa que está muy lejos de serlo. Por ejemplo, cuando los estudiantes realizan trabajos en grupo, tal vez no esté clara la diferencia entre la cooperación honesta y la complicidad mañosa. En otros casos hay quienes se aprovechan del trabajo en equipo para dejar que unos cuantos realicen la tarea o la presentación, y al final, los que no movieron ni un dedo obtienen las mismas calificaciones que los que sí trabajaron.

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