Efímera lectura digital

Ser conscientes de las formas de leer

Óscar Muñoz
Foto: Enrique Osorno
La Jornada Maya

Miércoles 5 de junio, 2019

Si bien algunos estudios sobre las diferencias entre leer textos impresos o digitales -como los de Naomi Baron y Arthur D. Santana- han señalado relevantes ventajas que tiene la lectura en papel sobre la que se realiza en dispositivos electrónicos, lo cierto es que resulta inevitable que la mayoría de los lectores sigan enfrentando textos en las pantallas. La actual tecnología electrónica, el dominio del Internet y la extensión de las redes sociales han obligado a leer textos digitales, queramos o no.

Investigadores de la Universidad de California especializados en neurología han estudiado el impacto de los medios digitales en el cerebro y demuestran cómo es modificada la forma de pensar con la lectura en pantallas. Asimismo, estos investigadores han confirmado que, si bien la lectura enriquece el vocabulario, amplía la capacidad para la empatía y mejora la comunicación con los demás, no es igual leer en los medios tradicionales que en los digitales. Habrá que recordar que Arthur D. Santana, de la Universidad de Houston, reveló que leer en papel permite recordar más detalles de las noticias que al hacerlo por Internet, y que la lectura digital es más efímera.

Por todo ello, será importante estar conscientes de las formas de leer, particularmente de los medios que incluyen los textos: ya sea en papel, como los libros y los periódicos, o en las pantallas, como los e-books y los diarios digitales. Al respecto, varios de los investigadores que han escudriñado las ventajas y desventajas de leer en impreso o en digital ha sugerido ciertas recomendaciones a seguir en la lectura. Eso sí, todos están de acuerdo en valorar algunos hábitos que son importantes para usarlos, pero sin perjudicar otras habilidades y consecuentemente la calidad de vida de la gente.

Entre lo público y lo privado

En primer término, será muy importante que las personas estén informadas del funcionamiento de los medios digitales y las redes sociales, sobre todo en su poder de dirigir la atención de los cibernautas y de condicionarlos: habrá que tener presente el principio de libertad. Por ejemplo, algunas personas desconocen a lo que se exponen y descuidan los límites entre lo público y lo privado.

Otras más pierden consciencia de las habilidades que un niño podría dejar de desarrollar al pasar demasiado tiempo frente a un smartphone o una tablet. La adicción a los teléfonos móviles impide que niños y hasta adultos se despeguen de éstos en todo el día, lo que les impide desarrollar habilidades imprescindibles para la vida, en especial las que tienen que ver con las relaciones con los demás y con el conocimiento de sí mismos. Dicho de otro modo, la desconexión es una manera de recuperar la libertad. Para lograr “desconectarse”, habrá que dejar el dispositivo en casa cuando haya que ir a la escuela, por ejemplo, o alejarlo cuando tengan que realizar un trabajo escolar en casa.

Otra opción para recuperar el desarrollo de capacidades impedidas por el uso adictivo del teléfono o la tablet es dejarlos apagados por un tiempo, en tanto las personas se dedican absolutamente a la lectura o dialogar con familiares, amigos o hasta dedicarse a la meditación. El descanso mental es ahora una necesidad de salud individual y social. La dispersión tan amplia que enfrentan las personas requiere ser compensada con actividades que permitan dar unidad interior y colocar cada asunto del día en su lugar.

Finalmente, sin agotar las recomendaciones para la lectura digital, será imprescindible rescatar el pensamiento lineal a través de lecturas prolongadas y sin distracciones. Es decir, será requerido un buen libro y alejar o apagar el teléfono celular. No será difícil pues el cerebro se ajusta a los cambios. Habrá que señalar que, en la actualidad, la gente tiene grandes dificultades para concentrarse durante largos periodos de tiempo, ya que en su vida cotidiana realiza diversas tareas digitales que impacta la forma de pensar y aprender. Ante la permanente distracción y ansiedad que padecen las personas, en especial los lectores, será relevante fortalecer aquellos hábitos de vida que favorezcan el pensamiento profundo y crítico, como el de la lectura prolongada y sin dispositivos electrónicos.

Mérida, Yucatán
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