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Cómo va la economía de México

Carlos Mena
Foto: Enrique Osorno
La Jornada Maya

Jueves 6 de junio, 2019

Para saber cómo va la economía de México hay que conocer cuatro cosas, por orden de importancia: cómo le va al gobierno, cómo le va a las empresas del gobierno, cómo le va a las personas y las empresas privadas, y por último cómo le va a Estados Unidos. Esto a partir del Producto Interno Bruto o PIB, que es la suma de los ingresos de un país; es decir, de los impuestos del gobierno y de la suma de las empresas públicas y privadas.

1) Al gobierno le va bien. En 2019, subió sus ingresos por impuestos y bajó sus gastos. Tiene superávit, el problema es que los recortes van a afectar la economía pero muy poco; el ingreso del gobierno, como porcentaje del PIB, es del 15 por ciento. El país no vive del gobierno federal.

2) Pero al sector público le fue mal: Pemex y CFE pierden; todo lo que gana el gobierno se lo comen las empresas paraestatales. Sin embargo, el déficit del sector público fue menor al esperado; es decir, vamos mejorando.

3) Las empresas y las personas privadas van así: el consumo ha aumentado pero la inversión no, de ahí que el PIB mexicano, durante el primer trimestre de 2019, creció en 1.25 por ciento.

4) Estado Unidos está muy mal. Su déficit de gobierno aumentó y su deuda también, consecuencia de haber bajado los impuestos y subido los gastos. También su deuda toca niveles históricos. Hoy Trump frenéticamente sube aranceles para aumentar los ingresos del gobierno. Reducir gastos y subir impuestos lo mataría en las elecciones del próximo año.

En español, al gobierno le va bien pero al sector público no. Esto provoca recortes que se están viendo en las noticias, los cuales repercutirán en un menor crecimiento del PIB; pero es mejor un país con un gobierno sano que sólo gaste lo que tenga disponible, que uno con crecimiento y déficit que luego se corrigen con gasolinazos, devaluaciones y deuda.

El verdadero problema económico de México es Estados Unidos, porque antes del final del año los empresarios estadunidenses tendrán que subir precios por lo aranceles a los chinos y a los mexicanos, y eso hará que en su mercado local los consumidores gasten menos, bajarán las importaciones de México y de petróleo, y subirán las tasas de interés en Estados Unidos y México. También, se depreciará la moneda mexicana para compensar el comercio exterior.

¿Dónde invertir? En dólares o preferentemente euros. A los empresarios les conviene comprar maquinaria; al gobierno, desregular actividades para que la gente invierta y haya más trabajo, competencia e impuestos; eso significa relajar los controles de la Comisión Nacional Bancaria para que haya más financieras pequeñas; de la Cofepris, para que haya más empresas químicas, de la Secretaría de Salud para importar medicamentos y aparatos médicos; es decir, fomentar la inversión Pyme.

En conclusión, vienen tiempos malos no por mala administración mexicana sino porque la economía de Estados Unidos está enferma; pero como dice Forbes en la editorial de la revista de abril: llega un momento en que los impuestos, las tasas y tipos de cambio dejan de funcionar. Desregular las actividades productivas es la mejor manera de incentivar la inversión local; esa es la receta que le queda a México.

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