Emir Olivares Alonso
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Ciudad de México
Jueves 11 de julio, 2019

Elementos de la Policía Federal (PF) que se rehusan a ser transferidos a la Guardia Nacional y que desde el miércoles de la semana pasada se han movilizado, se manifiestan en estos momentos en la sede de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Los agentes demandan una reunión con directivos del organismo nacional a fin de exponer sus demandas.

El lunes de esta semana, uno de los dos grupos en los que se fragmentó el movimiento aceptó firmar 13 acuerdos con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), mientras que otros, que son representados por el abogado Enrique Carpizo, rechazó esos acuerdos y anunció que mantendrá el movimiento en demanda de una liquidación.

Se espera que funcionarios de la CNDH reciban a los uniformados.


Lo más reciente

El crimen es la mayor preocupación de los mexicanos, pero tienen alta confianza en el gobierno: OCDE

El país registra 53 por ciento de respaldo institucional y se ubica en el 'top' cinco del organismo

Dora Villanueva

El crimen es la mayor preocupación de los mexicanos, pero tienen alta confianza en el gobierno: OCDE

Colapsa el complejo del plan bandera de vivienda de Hugo Chávez tras los sismos en Venezuela

Los habitantes de los 3 mil 400 apartamentos fueron desalojados y trasladados a refugios en Caracas

Afp

Colapsa el complejo del plan bandera de vivienda de Hugo Chávez tras los sismos en Venezuela

Yucatán albergará primer centro de asistencia tecnológica del sureste

El Conalep certificará técnicos ante el auge manufacturero a través del CAST

La Jornada Maya

Yucatán albergará primer centro de asistencia tecnológica del sureste

''Querían que firmara una confesión, admitiendo el asesinato; no lo hice'': Brenda Quevedo aún sufre secuelas del caso Wallace

La víctimas está atrapada en una condición de prisión domiciliaria después de 18 años en penales

La Jornada

''Querían que firmara una confesión, admitiendo el asesinato; no lo hice'': Brenda Quevedo aún sufre secuelas del caso Wallace