Guadalupe Rodríguez, primera mujer bombero en Campeche

Quise ser bombero sin saber que nunca una mujer lo había logrado, refiere joven de 27 años

Texto y foto: Jairo Magaña
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Martes 16 de julio, 2019

A sus 27 años y sin haber cumplido aún un mes de servicio en el Heroico Cuerpo de Bomberos, Guadalupe del Carmen Rodríguez Chávez se dice afortunada de ser la primera mujer campechana que forma parte de este organismo de seguridad, tan importante para todo el estado. Su convicción, ganas de ser mejor y de ayudar a los ciudadanos la impulsaron para ingresar a la corporación, sin saber que haría historia.

Aún con la emoción de ser la primera mujer bombero en Campeche, la joven relató que de seis aspirantes a ingresar al Departamento, entre ellos cinco hombres, sólo lo lograron un compañero y ella, por lo que es de aplaudir que su esfuerzo y convicción pudo más que la fuerza física de los otros cuatro aspirantes.

Por lo pronto, dijo sentirse afortunada, ya que ha encontrado en sus compañeros una nueva familia, pues con turnos laborales de 24x24, pasan más tiempo en el cuartel que en sus propias casas, razón por la cual, a pesar de su juventud y recién ingreso, cuenta con el respaldo de sus compañeros, quienes también se dicen sorprendidos de su destreza.

Entre los antecedentes de Lupita está su paso por más de dos años por la Dirección de Protección Civil municipal, dependencia vital cuando hay contingencias por las lluvias en la ciudad y encargada de coordinar en primera instancia a las demás dependencias que participarán en alguna eventualidad que requiera seguridad.

“Desde que observé el verdadero trabajo del cuerpo de bomberos me llamó la atención. Quería ser bombero sin saber que nunca una mujer lo había logrado. Se lo dije a mi mamá y aunque primero se negaba, mi terquedad por meter mis papeles y mis ánimos hicieron que cambiara de opinión. Ahora es mi mayor soporte”, relató.

Agregó que ésta era la tercera ocasión que anotaba su nombre para participar en las pruebas “y como dice el dicho”, dijo, la tercera es la vencida, y lo logró tras entrenar por más de dos años para que su cuerpo resistiera las condiciones en las que los bomberos atienden un incendio, aunque, admitió, aún debe obtener una mayor condición física y conocimientos, en lo que sus compañeros la apoyan desde su llegada.

“Sí podemos hacerlo, hay que quererlo y desearlo, pues de lo contrario no llegarás a tu meta. En mi caso reconozco que es difícil, pero no será imposible. Entrenaré físicamente y aprenderé lo necesario de mis compañeros, ahora mis hermanos mayores”, finalizó.