Crisis de la Edad Media

Ocupaciones impropias

Jhonny Brea
Foto: negri_117
La Jornada Maya

Viernes 23 de agosto, 2019

Al llegar a estas alturas de la vida uno hace crisis… o lo obligan a hacer crisis y repensar todas las decisiones tomadas en la juventud. ¿Cómo quieren que uno esté emocionalmente sano? Estas cosas tienen que atenderse en varias sesiones, ameritan largas estancias en el Centro de Atención Naturista y Terapia Integral de la Neurosis Ansiosa (Cantina, por sus siglas en inglés), y por supuesto, mucha medicina.

Como se podrán imaginar, estos días he tenido que enfrentar a La Xtabay, porque según ella no puede presumir los éxitos de su esposo con sus amigas.

“Imagínate que hubieras sido ingeniero”, comenzó el jueves. “Estarías asistiendo a congresos, y mientras tú te quedas en las mesas de trabajo, yo me iría con El Kizín y La Cutusa a los centros comerciales, a comprar ropa típica, antojitos, artesanías, y hasta una guayabera para ti; claro, con tu poooderosa tarjeta”, me largó mientras me encontraba dividiendo las cargas de ropa para lavar. Ya saben, las labores propias de mi sexo.

Obviamente, respiré profundo, reuniendo todo el aplomo de que es capaz un macho omega grasa en pecho, espalda peluda, nalga de pan tostado, abdomen de lavadora y bebedor de cerveza light: “Sabes bien que para guayaberas, me bastan las de manta que hacen en Tekit, y ni siquiera tienes que ir a la feria de Santa Ana para conseguirme una; le hablas a tu amiga Juliana y te trae unas bien bonitas a pagar en abonos”, me animé a contestar, arriesgándome a desatar la furia de un huracán categoría 5.

Siquiera falta poco. Porque al fin vamos a salir de vacaciones. Pero como el presupuesto alcanzó para ir a la Riviera Maya, y la tribu se la ha pasado monitoreando el sargazo, todo indica a que tendré que pasármela de terapeuta y motivarlos a que, pase lo que pase, podemos pasárnosla bien. Al menos eso pretendo con el all inclusive. A mí me verán en el pool bar, con un vaso de whisky en las rocas. Con eso, el sargazo se olvida; al menos en mi experiencia. Espero que todo salga bien, pero ya les contaré. Digo, en una de esas, vale la pena la vacación.

Pero mientras, uno termina con insomnio, preguntándose si de verdad tomó las decisiones correctas. Es cierto que en algún momento mis padres decidieron interrumpir mi educación para hacerme entrar a la escuela, pero la selección de la carrera fue cosa completamente mía. Y hay emprendedores que han logrado mucho sin pasar por la universidad, cosa por demás admirable. En fin, lo admito: estoy en la crisis de la edad media.

“Podrías haber sido consultor de varios gobiernos, en lugar de chen lector de la bomba en el periódico”, me parece escuchar. Maldito subconsciente, necesita más alcohol. Aunque en una de esas también me estarían vigilando el SAT, los órganos internos de control, o esos organismos que se dedican a localizar empresas fantasma.

Macho omega que se respeta

Entre los preparativos para salir de vacaciones y dejar la casa segura, y para que sean menos el quehacer cuando regresemos, la ropa y los platos sucios se acumulan en un santiamen. Y con los niños en casa, sólo me queda el consuelo de la oración:

¡Señor, Señor! ¿tan grave fue el pecado
de Adán por tragar la fruta dañina,
que por pena nunca está terminado
el trabajo de un hombre en la cocina?


[email protected]