Jorge A. Pérez Alfonso
La Jornada Maya

Oaxaca, Oaxaca
Miércoles 25 de septiembre, 2019

Con 24 votos a favor y 10 en contra, el Congreso de Oaxaca, de mayoría morenista, aprobó este miércoles reformar el código penal del estado para despenalizar el aborto durante las primeras 12 semanas de gestación, con lo que se convierte en la segunda entidad del país, junto a la Ciudad de México, en avalar una enmienda de este tipo.

Las bancadas de Morena, Partido del Trabajo (PT) y legisladoras independientes, avalaron la iniciativa, mientras que fue rechazada por los diputados de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y Encuentro Social.

La coordinadora de la fracción legislativa de Morena, Laura Estrada Mauro, expuso que la reforma al código penal de Oaxaca busca privilegiar el respeto a la vida privada y las decisiones de las mujeres.

Señaló que de no haberse aprobado la enmienda, continuarían los abortos ilegales que de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud de Oaxaca, al año se practican dos mil 300 abortos clandestinos en la entidad.

Sin embargo, se estima que por cada interrupción que se tiene conocimiento, hay tres de las que no se tiene registro, por lo que la cifra podría de más de nueve mil abortos al año.

(Con información de Notimex)


Lo más reciente

Coloca la OSY al público en la cima del Everest con la Sinfonía No. 7 de Anton Bruckner

Encuentro místico de los asistentes con la obra del compositor austriaco

Jesús Mejía

Coloca la OSY al público en la cima del Everest con la Sinfonía No. 7 de Anton Bruckner

¿A dónde se fueron las palabras mágicas?

Urge recuperar la comunicación, el amor y la empatía

Margarita Robleda Moguel

¿A dónde se fueron las palabras mágicas?

Retamar, un Caliban vigente

Una obra marcada por la identidad latinoamericana y caribeña

Cristóbal León Campos

Retamar, un Caliban vigente

Una entelequia trumpista: la junta de la paz

Israel y Estados Unidos, en busca de legitimidad para un proyecto colonizador

Mauricio Dardón Velázquez

Una entelequia trumpista: la junta de la paz