Se gradúa segunda generación de empleados de Ganso Azul en primaria y secundaria

El mejor regalo que les podemos dar a los colaboradores es el conocimiento: Claudia Martínez

Texto y foto: Gina Fierro
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 16 de diciembre, 2019

“En la mañana que me puse la toga y el birrete me sentí muy importante la verdad”, cuenta María Asunción Rejón González, empleada de Ganso Azul, después de recibir su certificado de secundaria. A sus 56 años, María expresa que se siente satisfecha con tal logro, “yo estoy cerca de jubilarme y si en algún momento quiero poner un negocio, este conocimiento me va a ayudar”. Asimismo, como madre de cuatro hijos y abuela de tres nietos, la mujer con más de diez años de experiencia en la compañía de exportación se siente emocionada porque ahora podrá ayudar a sus nietos con sus tareas.

Junto con María, José Ernesto May May, Virgilio Pool Euán Santos, Rosario Micaela Chable Euán, Modesta del Socorro Amaro Caballero, Lucía Beatriz Guzmán Cetina, María Luisa González Bonilla, Mario Roberto Chay Ake, Jeremías May Coba, Marcelo Ek Echeverría, Alejandra Cisneros Escobedo y Leticia Lorena Cobos Cu conforman la segunda generación de colaboradores graduados del Centro de Educación Básica para Adultos (CEBA), un programa educativo que llega a ellos por iniciativa de la empresa.

El grupo de doce empleados recibió este viernes una constancia oficial de estudios de primaria y secundaria, emitidas por la Secretaría de Educación Pública, lo que para ellos representa más que un logro profesional, un impacto en su vida diaria.

“Ya puedo hacer mis cuentas y administrar mi dinero”, dice Leticia Lorena Cobos Cu a La Jornada Maya, graduada con 14 años de antigüedad laboral en esta fábrica, quien resalta que las matemáticas le han ayudado en lo cotidiano. La mujer de 52 años se dice contenta de terminar sus estudios de primaria, los cuales llevó a cabo con el apoyo del profesor y de su familia, quien la motivó a participar en el programa educativo, “mis sobrinos me decían ‘ándale tía eres la única de la familia que falta de terminar la primaria’, y me insistían que podrían ayudarme en lo que no pudiera”.

A la par, confiesa que fue la propia empresa que la impulsó a considerar la opción de concluir sus estudios, ya que a su edad ella no imaginó tener dicha oportunidad. “Y nosotros, los graduados, también podemos motivar a los demás a que estudien porque la edad no importa”, sostiene.

Ganso Azul otorga las facilidades a sus empleados para concluir sus estudios de educación básica, a través de los programas creados e impartidos por CEBA, los cuales se acercan a las empresas para impartir asesorías a los empleados. Sobre el ciclo escolar, el maestro Carlos Alberto Bojórquez Dorantes detalla que el curso duró tres meses y medio con clases durante los horarios laborales, donde se impartió un programa basado en las materias de español, matemáticas y ciencias naturales. “Los doce alumnos se separaron por grupos pequeños de cuatro o cinco, y los contenidos se adaptaron con clases un poco más dinámicas, centradas en cada alumno”.

La importancia que tiene para ellos concluir sus estudios se ve principalmente en la familia. “Sin duda alguna esto contribuye en su desarrollo y bienestar; tener acceso al conocimiento les da poder”.

El valor de la motivación

En entrevista, la directora de la empresa Ganso Azul, Claudia Martínez Lusarreta, habla sobre el valor de motivar a los empleados a tener logros. Para la dirección es vital formar algo más que empleados, “cuando salgan de Ganso Azul, por el motivo que sea, para la empresa es importante que se vayan de aquí como alumnos más que como trabajadores, porque se van a llevar algo que nadie les va a poder quitar: el conocimiento, y ese es el mejor regalo que les podemos dar”.

La ceremonia de graduación se llevó a cabo en la compañía, con sede en Mérida, ante la presencia de Eugenia Espejo Peniche, coordinadora general de programas estratégicos; María Eugenia Aguilar López, jefe de departamento de inclusión e igualdad; Reyna Mercedes Roca Escamilla, coordinadora de los Centros de Educación Básica para Adultos; Norma Ortega, directora de la escuela Andrés Quintana Roo; Mirna Aurora Cantón Sosa, supervisora de zona 1; y la directora general de Ganso Azul.