Miel, emblema que resalta los saberes y conocimientos de una tradición familiar

La familia Salazar tiene cuatro generaciones elaborando miel artesanalmente

Abraham Bote
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 19 de diciembre, 2019

Emblema, miel de autor es una empresa yucateca productora de este néctar 100 por ciento pura de abeja Apis mellifera, cosechada de manera artesanal con métodos tradicionales y ancestrales cuidando cada proceso para mantener la sanidad e inocuidad logrando una calidad suprema, todo con el sello de la familia Salazar que abarcan cuatro generaciones de apicultores desde 1945.

Son cuatro generaciones que se han dedicado a esta labor ancestral. José Salazar Solache fue el primer apicultor de la familia, quien inició en la Hacienda de Kanachén, Maxcanú, donde llegó a administrar entre 650 a 700 colmenas distribuidas en más de los 10 apiarios del hacendado Don Rafael de la Peña Casares.

Miguel Salazar Polanco, su primogénito, heredó de su padre todo un bagaje de conocimiento con técnicas artesanales y ancestrales, apasionado por el amor a las abejas logró consolidarse como un apicultor independiente y llevando aún más alto la calidad inigualable de su miel.

Junto con su hijo, Saúl Salazar Cervera, y su nieto, Saúl Salazar Ruiz, continúan con todo un legado de tradición artesanal y familiar, sin embargo, luego de varios años de ser sólo productores, recientemente en el mes de octubre lanzaron su marca: Emblema, miel de autor, con la que ahora ellos ofrecen y comercializan su propia miel, pero más pura, artesanal que cultivan y cosechan los hombres y mujeres de esta dinastía.

Saúl Salazar Ruiz, representante de la marca, platicó con La Jornada Maya sobre las bondades de su miel, que no lleva ningún proceso de industrialización, pues es hecha prácticamente con las manos de su familia, y explica que se la denomina de autor porque es tan especial que por su sabor ya reconocen a su abuelo: “Es la miel de don Miguel”, dice la gente cuando la prueba.

“Su calidad es una garantía que ha llegado a exportar la miel a Europa y logró obtener certificados de calidad de exportación, muy pocos lo han logrado”, confiesa Saúl.

“La miel es nuestro emblema, es una forma de identificarnos en la familia, es algo que significa mucho para nosotros. Es un trabajo que lo hacemos con amor, pasión”, expresa con orgullo.

Aunque la marca es relativamente nueva, explica, que llevan produciendo la miel desde 1945, pero vendían su cosecha a receptoras quienes se encargan de comercializarla, y recuerda que para el huracán Isidoro su abuelo llegó a perder todas sus colmenas, pero volvió a crecer poco a poco y ahora, junto a su padre, acaban de lanzar su propia marca: Emblema.

Además, resaltó que están conscientes de producir de manera sustentable la miel y mejorando las técnicas con mucho conocimiento ancestral que han aprendido a través de sus cuatro generaciones. “Nuestras abejas recolectan el polen y el néctar de las floraciones endémicas como Tsi'itsil'che, Jabín, Tzalam, Tahonal, entre otras, permitiendo que el proceso de producción tome el tiempo suficiente para una miel madura con los grados de humedad exigidos como calidad de exportación, logrando un sabor intenso, exquisito e inigualable”.

Asimismo, precisa que al ya no vender a receptoras, su miel va director de la colmena al envasado y no pasa por procesos industriales que hace que la miel pierda sus propiedades. “La miel llega a los clientes de la forma más pura y natural. Es 100 por ciento natural, no tiene ningún proceso de industrialización”, subraya.

Sus colmenas, alrededor de 90, se ubican 10 kilómetros monte adentro, en un casco de la Hacienda Xtepén, a las afueras de Umán.

Por otro lado, resalta también el trabajo de las mujeres de la familia, el cual es de vital importancia.

Para mayores informes, pueden contactar a través de la cuenta de Facebook Emblema miel de autor; en Instagram, como miel emblema; al correo electrónico [email protected], o bien al teléfono 999-992-34-57.