El Centro de Formación y Producción de Artes Visuales en Campeche, La Arrocera, abrió sus puertas a la exposición fotográfica Trilogía Tropical, que exhibe imágenes de tres ciudades hermanas: Campeche, Veracruz y La Habana, que puede ser visitada de 10 a 14 horas, y de 17 a 19 horas.
El ojo de Alejandro Cruz captura diversos sitos de estas tres urbes para acercarnos a su calidez, ambiente urbano y arquitectura similares al tiempo que promueve su valor histórico. La obra narra un día en las tres ciudades, sin especificar el lugar donde fue tomada la fotografía.

La comunidad artística y público en general se pueden dar cita en La Arrocera para apreciar la muestra y sentirse en las calles, edificios, monumentos y baluartes de estas memorables ciudades que fueron eje comercial del mundo durante la colonia española.
Alejandro Cruz es un fotógrafo campechano con más de nueve exposiciones fotográficas internacionales. La última fue patrocinada por el gobierno español para presentar en Praga la obra Hanal Pixán, que detalla los eventos de Día de Muertos en Pomuch, Campeche. Radicado en Praga, ha colaborado con Vogue Portugal, Forbes, CNN y la Universidad de Manchester en actividades artísticas y fotográficas.
El Instituto de Cultura y Artes del Estado promueve de una manera accesible al público, la apreciación del arte, la convivencia entre todas y todos, el disfrute, así como la reflexión y el pensamiento crítico.
Esta y más exposiciones de varias manifestaciones artísticas continuarán en el Centro de Formación y Producción de Artes Visuales.
Lee: Celebran XIV años del Festival Yucatán Escénica: Conoce los detalles
Edición: Estefanía Cardeña
El objetivo de fortalecer las acciones encaminadas a consolidar una educación técnica de calidad
La Jornada Maya
La estrategia se enfocará en la remodelación integral de más de 2 mil habitaciones de la zona
Ana Ramírez
Argumentan que el objetivo es evitar congestionamientos y mejorar la circulación vial
Miguel Améndola
Más de 30 mujeres policías denunciaron que fueron víctimas de agresión sexual por parte de los reclusos
La Jornada