Trabajadores de las empresas Moyel -en Hopelchén- y Vertical Knits -en la capital campechana- que encabezaron los plantones y paro laboral por considerar "pobre" su bono del reparto de utilidades, no pudieron ingresar este viernes a sus puestos de trabajo por supuesto despido.
En el caso de Hopelchén, Grupo Moyel no notificó a los casi 15 empleados afectados, quienes recordaron que, luego de solucionarse el tema del bono, le preguntaron a la representante enviada por la empresa si habría consecuencias, y ella les respondió que no, pues entendían su molestia.
Pero esto cambió este viernes, cuando llegaron temprano y no pudieron acceder, incluso portando su gafete a la vista; enseguida el guardia de reja les informó que ya no trabajaban para Grupo Moyel, y les pidió retirarse y no “estorbar” porque luego les hablarían para el proceso de liquidación, o en su caso el proceso jurídico que quisieran llevar.
Estos lamentaron la situación, y se mantuvieron en el lugar esperando a la “contadora Roxana”, para que les confirmara lo dicho por el guardia; al llegar a la maquiladora, la persona en cuestión fue abordada por los afectados en las afueras de la planta, y ella negó ante medios de comunicación la baja de los empleados.
Ante esto, los afectados intentaron ingresar nuevamente, pero por segunda ocasión fueron rechazados y corridos del lugar.
Al mismo tiempo que esto, en la capital campechana, al norte de la ciudad, unos 15 trabajadores de la maquiladora Vertical Knits también denunciaron despido injustificado este día, cuando llegaron a trabajar y no los dejaron ingresar, para que el guardia les informara su baja.
Esto generó molestia, y al no haber información al respecto, acusaron que se trata de represalias por levantar la voz a nombre de todos sus compañeros, y lo que consideraron abuso y explotación laboral por parte de la empresa Vertical Knits al pagarles solo 200 pesos por trabajador en el bono de reparto de utilidades.
Al lugar acudió el líder de la Confederación de Trabajadores de la Construcción (CTC), Marco Sánchez Abnaal, y puso a disposición de los empleados su apoyo y respaldo jurídico y legal contra la empresa, pues es injusto y criminal un despido por pedir el respeto a los derechos laborales enmarcados en la Constitución Política de México.
En este sentido, el líder sindical cuestionó el trabajo de la subsecretaría del Trabajo y Previsión Social, pues desde el inicio del conflicto no hubo presencia de algún funcionario o inspector que les diera fe y legalidad al paro de labores de los trabajadores que hoy están siendo afectados.
“No son solo 15 trabajadores, sino 15 familias que se quedan sin un sustento ante una crisis económica en la entidad, y en la que pese a todo, a las empresas se les ayuda y fomenta con privilegios fiscales para que se instalen en el estado”, expuso.
Finalmente, hizo un llamado a las instancias correspondientes a no quedarse callados e inspeccionar las condiciones laborales de los empleados de las maquiladoras, pues son constantes las quejas hacia los administradores y las empresas.