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La Jornada Maya
03/07/2026 | San Francisco de Campeche
Notozona Rufofusca/Escarabajo del ciricote
Tamaño: Llegan a medir entre 25 y 30 milímetros
Alimentación: Madera y savia de los árboles
Hábitat: Zonas tropicales
Depredador: El hombre
Es un insecto muy abundante en la península de Yucatán, característico por su coloración brillante de tipo metálico, con una gran capacidad para cambiar de color, por lo que es muy codiciado por los coleccionistas de insectos, se trata del escarabajo del ciricote.
De la familia de los Chrysomelidae, su nombre científico es Notozona Rufofusca, habita zonas montañosas y rocosas, con mucha presencia en la región y es una de las especies habitantes del Área de Protección de Flora y Fauna “Laguna de Términos”.
Características
Esta especie es un insecto cuyo cuerpo es redondeado, convexo y brillante, el cual presenta variaciones de color, lo que lo hacen lucir como una joya, siendo por ello de gran interés de los coleccionistas, explica la vocera de la organización Desarrollo y Medio Ambiente, Jacqueline May Díaz.
Detalla que este es un insecto pequeño, llegan a medir entre 25 y 35 milímetros de longitud. Su cuerpo es ovalado con colores llamativos. “Su color suele ser verde manzana o amarillento, con bordes y partes de apariencia metálica dorada o plateada”.
Es frecuente ver estos ejemplares en temporada de lluvia. Solo visita los árboles, por su corto tiempo de vida.
Alimentación
Estos escarabajos son herbívoros, se alimentan de madera y savia de los árboles, teniendo una estrecha relación natural con las plantas de la familia de los árboles de ciricote, de ahí su nombre común, sostiene la bióloga Estela Díaz Montes de Oca.
Su alimentación se basa en los árboles hospederos. En su etapa adulta, se alimentan de pequeños trozos de madera y consumen la savia de las ramas.
Su estancia en los árboles es por períodos muy cortos. “Aunque suelen dañar temporalmente el árbol y transmitirles enfermedades, rara vez logran llegar a matarlo”.
Reproducción
El biólogo Fermín Chaidez Ochoa menciona que la reproducción de esta especie pasa por cuatro fases completas que son:
Huevo, Larva, Pupa y Adultos. Dependiendo de las condiciones del clima en la península de Yucatán, su reproducción se intensifica durante la primera y la segunda temporada de lluvias.
La etapa del apareamiento de los escarabajos del ciricote se lleva a cabo en los árboles nativos. Las hembras y los machos se alimentan de las hojas y cortezas, mientras buscan parejas.
Indica que las hembras ponen sus huevecillos en la parte de abajo de las hojas, o a escondidas en grietas de la corteza, utilizando sus propias heces para cubrirlos y protegerlos de los depredadores.
“Las larvas al eclosionar, son voraces y se alimentan de las hojas de los árboles hospedadores, lo cual dura algunas semanas.
Cuando la larva está lista, desciende al suelo o se refugia en la corteza de los árboles. Ahí forma una cápsula llamada pupa, donde su cuerpo se transforma por completo.
Finalmente emerge el escarabajo adulto listo para volar, aparearse y comenzar el ciclo de nuevo.
Como cada viernes, La Jornada Maya te invita a conocer la fauna endémica del sureste mexicano. Aquí te compartimos la colección que tenemos hasta el momento. ¡Disfrútala!
Edición: Ana Ordaz