Armando G. Tejeda
Foto: Ap
La Jornada Maya

Madrid, España
Sábado 16 de marzo, 2019

La capital de España se tiñó de amarillo. El color que enarbolaron en un ambiente reivindicativo y de protesta más de 18 mil manifestantes que se congregaron en el centro de la ciudad para reclamar el “derecho a decidir” y para denunciar que “la autodeterminación no es delito”. El independentismo catalán convocó a sus bases y una parte de la izquierda madrileña para denunciar la “persecución política” que a su juicio se ejerce sobre el soberanismo y para criticar la “escasa cultura democrática” del Estado español.

Desde Cataluña, el País Vasco, Galicia, Asturias, Valencia y Andalucía, se movilizaron miles de personas para la manifestación en el centro de Madrid. Se calcula que más de 500 autobuses y 15 trenes de alta velocidad fueron fletados y pagados por las organizaciones convocantes, las independentistas de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural.

Prácticamente todo el gobierno catalán y los principales dirigentes de los partidos políticos que pugnan por la secesión acudieron al llamado de la marcha, que pretendía sobre todo denunciar el juicio que se realiza en el Tribunal Supremo (TS) contra 12 líderes independentistas que diseñaron y llevaron a cabo la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre del 2017.

La manifestación también contó con el apoyo de algunos grupos de la izquierda madrileña, sobre todo de formaciones minoritarias y marginales, una vez que ni Podemos ni Izquierda Unida (IU) se sumaron a la protesta, que estuvo encabezada por el presidente de Cataluña, el nacionalista conservador Quim Torra.

Las organizaciones convocantes esperaban reunir al menos 50 mil personas, pero según la policía madrileña y la mayoría de los cálculos hechos por los medios de comunicación, a la manifestaciones sólo acudieron algo más de 18 mil, contando a los más de doce mil que llegaron desde Cataluña y del resto de regiones del país.

La protesta hizo un recorrido corto, de la Puerta de Atocha a la glorieta de Cibeles, donde se vieron banderas separatistas catalanas y lazos amarillos, que el movimiento secesionista ha convertido en su símbolo de los “presos políticos”.

Bajo el lema “La autodeterminación no es delito. Democracia es decidir”, las miles de personas marcharon en un ambiente reivindicativo, en el que gritaron insistentemente que habían acudido a Madrid “a despedirnos” y en el que también se lanzaron duras recriminaciones contra los jueces del TS que están llevando a cabo el proceso judicial contra sus dirigentes, a los que acusan de los delitos de rebelión, sedición, malversación y desobediencia.

A la concentración también se sumaron representantes del partido de la izquierda separatista vasca EH Bildu, de los gallegos del Bloque Nacionalista Galego (BNG), así como asociaciones como Madrileños por el Derecho a Decidir, Izquierda Castellana, Gure Esku Dago, Altsasu Gurasoak o el Sindicato Andaluz de Trabajadores, entre otras.

Entre los dirigentes que tomaron la palabra destacó el presidente Torra, quien advirtió que “no pararemos hasta que el derecho de autodeterminación sea reconocido, ni tampoco nos pararán. Las instituciones del Estado deberían mirarse en el espejo y estudiar para ver en qué ha fallado para que tanta gente esté apelando al derecho a la autodeterminación. Escucha, España, este clamor de libertad”, advirtió el mandatario.

Desde el gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, se emitió un comunicado en el que se advirtió que “dentro de la Constitución, todo; fuera de ella, nada. La misma democracia que protege la libertad de quienes se manifiestan hoy, es la que juzga a quienes se saltan sus normas. La democracia y sus normas tienen que ser igual para todos y para todo. El gobierno siempre ha sido firme, ofreciendo diálogo para garantizar la convivencia entre catalanes y entre todos los españoles. El gobierno siempre ha mantenido una voluntad sincera de solucionar el problema de Cataluña”.

Antes de la protesta del separatismo catalán en Madrid también se celebró una concentración de algo más de dos mil personas de la extrema derecha en la zona de Callao, en donde se lanzaron consignas contra el separatismo catalán y sin que se registraran ni enfrentamientos ni detenidos.

La única aprehensión de la jornada fue la que se llevó a cabo durante unas horas de un miembro de la ANC en Madrid, Jordi Alemany, quien fue detenido al intentar quitar una bandera a uno de los asistentes a la manifestación contra el independentismo catalán y a favor de la unidad de España y que tras ser identificado, la policía descubrió que Alemany tenía una requisitoria judicial de detención cursada por los juzgados de Girona por no acudir a una citación judicial.


Lo más reciente

Elena Rybakina supera a Aryna Sabalenka y se corona por primera vez en el US Open

La kazaja frenó la racha de 19 triunfos de la bielorrusa en Flushing Meadows y sumó su tercer Grand Slam

La Jornada

Elena Rybakina supera a Aryna Sabalenka y se corona por primera vez en el US Open

En Argentina cerraron 709 empresas en junio por crisis económica

Suman más de 31 mil firmas y 434 mil empleos perdidos desde la llegada de Milei a la presidencia

La Jornada

En Argentina cerraron 709 empresas en junio por crisis económica

Atienden a afectados por incendio en el asentamiento Renacimiento al sur de Mérida

Personal del ayuntamiento ayudó a siete familias en situación de vulnerabilidad

La Jornada Maya

Atienden a afectados por incendio en el asentamiento Renacimiento al sur de Mérida

Claudia Sheinbaum destaca la cultura maya en su Segundo Informe de Gobierno en Cancún

La Presidenta hizo un recuento histórico de cómo México ha luchado siempre por su libertad y por la justicia

Ana Ramírez

Claudia Sheinbaum destaca la cultura maya en su Segundo Informe de Gobierno en Cancún