Afp
Foto: Twitter @CurtinUni
La Jornada Maya

París, Francia
Jueves 23 de enero, 2020

Tiene la mitad de años que la Tierra. El cráter por impacto de meteorito más viejo del planeta, situado en el oeste de Australia, se ocasionó hace dos mil 200 millones de años y podría haber causado un cambio climático importante, según un estudio publicado el martes.

El cráter de impacto de Yarrabubba, que tiene un diámetro de unos 70 kilómetros, es difícil de identificar, pues su estructura original quedó muy erosionada. Está considerado como uno de los más viejos de la Tierra, aunque hasta ahora no se sabía con exactitud a cuando se remontaba.

Gracias a un método de datación muy preciso (la microsonda iónica de alta resolución y sensibilidad), un equipo de investigadores de la Universidad Curtin de Perth, en Australia, logró dar con los granos de los minerales que "registraron" el golpe del impacto, a través de un proceso de recristalización, detalla su estudio, publicado en [i]Nature Communications[/i].

Veredicto: el cráter de Yarrabubba se formó hace dos mil 229 millones de años. Esa fecha coincide con el fin de un periodo de glaciación global llamado "Tierra bola de nieve".

"Existen pruebas geológicas [distintas al estudio], basadas en la presencia de depósitos, de la existencia de glaciares en la Tierra hace entre dos mil 400 y sos mil 200 millones de años. Y el depósito más joven, hallado en Sudáfrica, coincide con la edad del impacto de Yarrabubba", explicó Timmons Erickson, del centro Johnson de la Nasa, autor principal del estudio.

Aunque nada pruebe que había un glaciar en la zona del impacto, "es interesante señalar que en ese lugar hay una ausencia de depósitos de hielo en la memoria de los minerales durante unos 400 millones de años después del impacto", subrayó Christopher Kirkland, otro de los autores.

Los investigadores sugirieron, basándose en modelizaciones digitales, la hipótesis de que un meteorito hubiera golpeado un paisaje helado, atravesando una capa de hielo de cinco kilómetros, y que hubiera proyectado a la atmósfera una cantidad enorme de vapor de agua, de hasta 500 mil millones de toneladas.

Esta expulsión de vapor de agua, "un gas con efecto invernadero todavía más potente que el CO2", habría conducido a un calentamiento que, a su vez, habría hecho que el planeta saliera de esa era glacial extrema.

Se trataría, no obstante, un escenario inhabitual, pues la mayoría de los impactos de meteoritos se asocian con un enfriamiento general, como en el caso del asteroide que cayó en Yucatán, México, y que habría puesto fin al reinado de los dinosaurios hace unos 66 millones de años.

"Nuestras simulaciones son únicas en un periodo de glaciación", destacó Timmons Erickson, admitiendo que, en cualquier caso, esto no es más que una "hipótesis". "Esperamos que esta incite a otros investigadores a estudiar las consecuencias climáticas de un impacto" durante ese periodo glacial.


Lo más reciente

En Argentina cerraron 709 empresas en junio por crisis económica

Suman más de 31 mil firmas y 434 mil empleos perdidos desde la llegada de Milei a la presidencia

La Jornada

En Argentina cerraron 709 empresas en junio por crisis económica

Atienden a afectados por incendio en el asentamiento Renacimiento al sur de Mérida

Personal del ayuntamiento ayudó a siete familias en situación de vulnerabilidad

La Jornada Maya

Atienden a afectados por incendio en el asentamiento Renacimiento al sur de Mérida

Claudia Sheinbaum destaca la cultura maya en su Segundo Informe de Gobierno en Cancún

La Presidenta hizo un recuento histórico de cómo México ha luchado siempre por su libertad y por la justicia

Ana Ramírez

Claudia Sheinbaum destaca la cultura maya en su Segundo Informe de Gobierno en Cancún

Nueve de cada 10 créditos y financiamientos que damos en Mérida son para mujeres: Cecilia Patrón

Reitera edil el compromiso con las emprendedoras meridanas y refrenda su condición de aliada para impulsar la economía local

La Jornada Maya

Nueve de cada 10 créditos y financiamientos que damos en Mérida son para mujeres: Cecilia Patrón