Ales Bialiatski, coganador del Premio Nobel de la Paz y defensor de los derechos humanos en Bielorrusia, se enfrenta a una pena de hasta 12 años de prisión en un caso de "contrabando" de dinero en metálico, anunció el lunes su ONG Viasna.
Bialiatski, encarcelado desde julio de 2021 en Bielorrusia, figura en este caso junto a otros dos colaboradores detenidos y un tercero exiliado en el extranjero, según Viasna.
Lee: Nobel de la Paz no siempre ayuda a quienes se lo llevan
"Se enfrentan a entre siete y 12 años de prisión", dijo la organización en un comunicado.
La Justicia bielorrusa acusa a Bialiatski y sus colaboradores de haber hecho transitar por la frontera bielorrusa "una gran cantidad de dinero en metálico" y de haber "financiado acciones colectivas que alteraron gravemente el orden público".
Todavía se desconoce la fecha en que se celebrará el juicio, según Viasna.
Este caso es considerado como una venganza por parte del presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, que dirige con mano de hierro su país desde 1994 y reprime a las voces de la oposición.
Bialiatski fue galardonado este año con el premio Nobel de la Paz por su defensa de los derechos humanos, junto con la organización rusa Memorial y la ucraniana Centro para las Libertades Civiles.
Las autoridades bielorrusas criticaron el premio y lo tacharon de "decisión politizada".
Viasna fue fundada durante una oleada de manifestaciones prodemocracia en 1996 y durante los primeros años se dedicó a ayudar a personas encarceladas y sus familiares.
Luego amplió sus actividades a la defensa de los derechos humanos en Bielorrusia, donde suele haber vulneraciones de todo tipo.
Edición: Emilio Gómez
Niñas de entre 7 y 18 años están aplicándose hasta 14 productos en la cara
La Jornada
Este hallazgo revela una nueva forma en que EL virus puede capturar a su receptor durante la infección
Efe
Nick Martínez firmó por un año y lanzó como as; el equipo convirtió a Bryan Baker en un estelar cerrador
Ap/La Jornada Maya
El operativo de septiembre fue anunciado como un decomiso histórico de combustible ilegal
La Jornada