La Corte Suprema de Japón declaró este miércoles que es "inconstitucional" y "cruel" la obligación legal de esterilizar a las personas transgénero para oficializar su cambio de nombre en los registros de identificación civil.
Este pronunciamiento del máximo tribunal no cierra este caso que fue iniciado por una mujer que pidió ser inscrita legalmente como mujer en el registro civil sin someterse a una operación, ya que la Corte devolvió el expediente a una jurisdicción inferior para que emita más clarificaciones.
La Corte Suprema sentenció que la obligación de una esterilización impone "graves restricciones" a la vida de una persona y "limita el derecho de las personas a que no se interfiera con su cuerpo en contra de su voluntad".
En Japón, una ley de hace dos décadas exige que las personas transgénero que soliciten un cambio legal de su identidad deben renunciar a su capacidad reproductiva, lo que equivale a una esterilización.
Además la ley exige que no estén casadas ni tengan hijos menores y que hayan recibido un diagnóstico de "disforia de género".
El máximo tribunal declaró que el requisito de una esterilización impone una "elección cruel" a quienes desean cambiar de género entre "la cirugía" que implica una "invasión corporal" y "renunciar a importantes beneficios legales de ser tratados de acuerdo con su identidad de género".
En el mundo sólo un puñado de países permiten a las personas transgénero cambiar su identidad con una simple declaración, incluyendo Argentina, Chile, Dinamarca, Bélgica, España, Irlanda y Luxemburgo, entre otros.
En Japón los activistas afirman que las condiciones impuestas por la ley obligan a las personas a someterse a procedimientos médicos muy invasivos, largos y que conllevan riesgos.
Edición: Ana Ordaz
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