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La Jornada Maya
17/02/2026 | Minnesota, EU
Para sobrevivientes japoneses de los campos de internamiento en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, como John Tateishi (arrestado cuando era niño junto con su familia sin cargos tras el ataque a Pearl Harbor) la actual campaña de deportaciones del gobierno encabezado por Donald Trump, evoca paralelos inquietantes con la detención masiva de migrantes, en su mayoría hispanos y latinos, bajo un clima que consideran de estigmatización y miedo, informó CNN.
Fort Bliss, una extensa base militar en el desierto de El Paso, Texas, donde se retuvo a japoneses, japoneses-estadunidenses, italianos y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, fue reconvertida en una instalación para la represión contra extranjeros. Actualmente alberga el campamento East Montana, uno de los centros de detención más grandes del país para personas acusadas de infracciones migratorias, donde al menos tres personas bajo custodia han muerto en los pasados dos meses.
La Liga de Ciudadanos Japoneses Estadunidenses calificó el uso de la instalación para detener a personas acusadas de violaciones a las leyes migratorias de “una desgracia para la memoria y el legado de los más de 125 mil personas de origen japonés injustamente encarcelados durante la Segunda Guerra Mundial”.
La ley de enemigos extranjeros de 1798 se utilizó para detener a originarios de otras naciones, muchos de ellos japoneses, mientras el decreto 9066 se empleó para detener y encarcelar a personas de ascendencia oriental de la costa oeste, incluidos ciudadanos que eran estadunidenses.
En su segundo mandato, Trump invocó la misma legislación para acelerar las deportaciones de venezolanos, quienes, según él, eran presuntos pandilleros y delincuentes que “invadían” Estados Unidos, y mandarlos a la supercárcel del presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
En septiembre, un tribunal federal de apelaciones dictaminó que el uso de la ley por parte de Trump era ilegal, aunque sigue la disputa en juzgados.
En tanto, la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota denunció como “preocupante y sin precedente” que la Oficina Federal de Investigaciones se niegue a compartir pruebas sobre el asesinato a manos de agentes de migración del enfermero Alex Pretti, en Minneapolis, lo que ha generado tensiones entre autoridades estatales y federales en medio de cuestionamientos sobre transparencia en la investigación, informó CBS News.
Un informe publicado por los miembros demócratas del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes a principios de mes acusó a la administración Trump de mentir para “encubrir mala conducta” en los asesinatos de Good y Pretti.
Edición: Ana Ordaz