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Efe
29/03/2026 | Ciudad del Vaticano
El papa León XIV lanzó un fuerte llamamiento a favor de la paz al clamar "¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!" durante la homilía de la misa de su primer Domingo de Ramos ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
"Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad! ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!", exhortó el pontífice estadounidense en la celebración en la que los católicos recuerdan la entrada de Jesús en Jerusalén.
El papa destacó que Dios rechaza la guerra y que no puede ser utilizado para justificar el enfrentamiento.
Entre los olivos dispuestos en la Plaza de San Pedro para esta ocasión, Robert Prevost señaló que "como Rey de la paz, Jesús quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del prójimo, porque Él es nuestra paz".
Ejemplo de Jesús
Aunque sin referencias directas a conflictos actuales, el papa continuó destacando el ejemplo de Jesús, rey de la paz, quien "no se armó, no se defendió ni libró ninguna guerra. Mostró el rostro manso de Dios, que siempre rechaza la violencia y, en lugar de salvarse a sí mismo, se dejó clavar en la cruz".
También afirmó que "en su último grito dirigido al Padre escuchamos el llanto de quienes están abatidos, de quienes carecen de esperanza, de quienes están enfermos y de quienes están solos. Y, sobre todo, escuchamos el gemido de dolor de quienes están oprimidos por la violencia y de cada víctima de la guerra".
En una intensa homilía, el papa retomó las palabras del obispo italiano Tonino Bello para encomendar la paz a María: "Que los destellos de las guerras se reduzcan a luces crepusculares. Que los sufrimientos de los pobres lleguen a sus últimos estertores […] y que, por fin, las lágrimas de todas las víctimas de la violencia y el dolor pronto se sequen, como la escarcha bajo el sol de la primavera".
Con la celebración del Domingo de Ramos comenzó la primera Semana Santa de León XIV tras su elección el 8 de mayo. El pontífice mantendrá el tradicional viacrucis en el Coliseo de Roma y celebrará la misa del Jueves Santo en la basílica de San Juan de Letrán, retomando esta sede en lugar de los espacios elegidos por su predecesor.
Llamado por Oriente Medio
León XIV también lamentó el conflicto en Oriente Medio y señaló que muchos cristianos no pueden vivir plenamente los ritos de la Semana Santa, durante el rezo del ángelus al final de la misa.
"En este comienzo de la Semana Santa, estamos más cerca que nunca, con nuestra oración, de los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos", expresó.
El Patriarcado Latino de Jerusalén denunció que la policía israelí impidió la celebración de la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro.
"Fueron interceptados en el camino, mientras circulaban en privado y sin ningún tipo de ceremonia o ritual", señala el comunicado, "y se vieron obligados a dar la vuelta. Este incidente sienta un grave precedente e ignora la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén".
El pontífice pidió no olvidar "a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento. Su prueba interpela la conciencia de todos".
"Elevemos nuestra súplica al Príncipe de la Paz para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz", afirmó.
Asimismo, encomendó al Señor a los marineros "que son víctimas de la guerra" y añadió: "Rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares. La tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz".
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Edición: Emilio Gómez