Una periodista estadunidense fue secuestrada el martes en Bagdad, y las fuerzas de seguridad iraquíes están persiguiendo a sus captores, dijeron funcionarios iraquíes. La periodista fue identificada como la freelance Shelly Kittleson por Al-Monitor, uno de los medios de comunicación para los que trabajaba.
Un funcionario estadunidense culpó a la milicia iraquí Kataeb Hezbolá, que goza del respaldo de Irán.
Dos autos estuvieron involucrados en el secuestro, uno de los cuales chocó, y una persona dentro fue detenida. Luego la periodista fue transferida a un segundo auto que huyó del lugar, según dos funcionarios de seguridad iraquíes que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a discutir públicamente el caso.
Dylan Johnson, subsecretario de Estado de Estados Unidos para asuntos públicos, dijo en X que el Departamento de Estado había “cumplido con nuestro deber de advertir a esta persona de las amenazas en su contra”.
Un sospechoso con vínculos con Kataeb Hezbolá fue detenido por las autoridades iraquíes, añadió Johnson.
Kittleson ha sido una periodista independiente de larga trayectoria en la región, informando extensamente desde Siria e Irak.
Estados Unidos manda otro portaaviones al Oriente Medio
El portaaviones USS George H. W. Bush zarpó el martes desde Norfolk, Virginia, y está previsto que se dirija a Oriente Medio, dijeron dos funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para discutir planes militares delicados.
Sería el tercer portaaviones enviado para apoyar la guerra contra Irán, junto con el USS Gerald R. Ford, que ahora está siendo reparado, y el USS Abraham Lincoln, que llegó a la región en enero.
Trump dijo esta semana que, si no se alcanza un alto el fuego “pronto” y si el estrecho no se reabre, Estados Unidos ampliaría su ofensiva, incluyendo atacar el centro de exportación de petróleo de la isla de Jark y posiblemente plantas desalinizadoras.
Hablando en el Pentágono, el secretario de Defensa estadunidense, Pete Hegseth, no quiso decir si fuerzas terrestres estadounidenses entrarían en la guerra. “No queremos tener que hacer militarmente más de lo que tenemos que hacer”, comentó.
Una invasión terrestre podría enajenar a los iraníes que se oponen a la teocracia gobernante y que participaron en protestas a principios de este año. Algunos podrían verlo como un ataque contra Irán en sí y cerrar filas.
Israel ataca Irán y Líbano
Israel y Estados Unidos lanzaron una oleada de ataques contra Teherán en las primeras horas de la mañana.
El ejército israelí dijo que había atacado lo que describió como infraestructura de Hezbolá en la capital libanesa, Beirut. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que Israel planea controlar el área al sur del río Litani, a unos 30 kilómetros (20 millas) al norte de la frontera.
Israel invadió el sur de Líbano después de que Hezbolá comenzó a lanzar misiles hacia el norte de Israel días después del estallido de la guerra en Irán. Muchos libaneses temen otra ocupación militar prolongada.
Un dron iraní alcanzó un petrolero kuwaití en aguas frente a la ciudad de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, provocando un incendio que posteriormente fue extinguido, informó la Oficina de Medios de Dubái. Las autoridades dijeron que no se produjo ningún derrame de petróleo.
Cuatro personas también resultaron heridas por los escombros de un dron interceptado en Dubái, mientras que en Baréin se escucharon sirenas de alerta y Arabia Saudí dijo que había interceptado tres misiles balísticos lanzados hacia su capital. También se oyeron fuertes explosiones en Israel poco después de que el ejército advirtiera de una andanada de misiles lanzados desde Irán.
En Irán, las autoridades informaron que más de mil 900 personas han muerto, mientras que en Israel se han reportado 19 fallecidos.
Dos docenas de personas han muerto en Estados del golfo Pérsico y en Cisjordania, un territorio palestino bajo ocupación de Israel. En Líbano, funcionarios dijeron que más de mil 200 personas han muerto y que más de 1 millón han sido desplazadas.
Diez soldados israelíes han muerto en Líbano, incluidos cuatro anunciados el martes, mientras que 13 militares estadunidenses han muerto.
Edición: Fernando Sierra