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30/04/2026 | París, Francia
Posiblemente fue el partido más trepidante en la historia de la Liga de Campeones y quizá cambie algunas percepciones arraigadas sobre el futbol.
La victoria por 5-4 del París Saint-Germain ante el Bayern Múnich el martes se sintió más como un encuentro de la NBA que como un duelo tradicional de balompié y estableció nuevos récords de goles para el torneo de clubes.
Y puede que no sea un hecho aislado. El vibrante choque de ida de las semifinales en París apunta a una tendencia creciente, a medida que algunos entrenadores adoptan una estrategia de alto riesgo y alta recompensa que deja a los aficionados sin aliento.
El director técnico del PSG, Luis Enrique, lo resumió a la perfección al decirle a la cadena francesa Canal+ que “merecíamos ganar, pero también merecíamos empatar, e incluso habríamos merecido perder, porque este juego fue así de increíble”.
Nueva era
A pesar de ser el deporte más popular del mundo, el futbol ha sido criticado, en Estados Unidos en particular, por la baja cantidad de goles en los desafíos, lo que puede derivar en victorias por un solo tanto o incluso empates sin anotaciones a lo largo de 90 minutos de acción.
Si se compara con la NBA o la NFL, que son ligas donde hay muchos puntos, se entiende por qué el balompié ha tardado en cautivar por completo la atención de los aficionados en Estados Unidos.
Pero el PSG, vigente monarca de la Liga de Campeones, está a la vanguardia de los nuevos equipos que “entretienen” en el futbol, con Luis Enrique como un técnico decidido a llevar al máximo su propuesta audaz.
El París Saint-Germain se proclamó campeón de Europa por primera vez el año pasado al derrotar 5-0 al Inter de Milán en la final, en una de las actuaciones más espectaculares en la historia del certamen. Con ello, el club francés completó un triplete de títulos que también incluyó la liga nacional y la copa la temporada pasada.
Luis Enrique igualmente conquistó la “Champions” con el Barcelona en 2015 y el martes se convirtió en el entrenador que más rápidamente alcanzó las 50 victorias en la competición, lo que demuestra que su idea funciona.
La tendencia ofensiva se está imponiendo
No sorprende, entonces, que sus métodos sean emulados por otros. No menos importante por el Bayern, que ha arrasado en la Liga de Campeones esta campaña bajo el mando de Vincent Kompany y ya aseguró el título alemán.
El PSG, con 43 goles, es el equipo más anotador de la “Champions” esta temporada. El Bayern es segundo con 42.
La batalla de nueve goles del martes fue la semifinal con más tantos en la historia de la competición y ninguno de los dos clubes habla de cambiar su enfoque para el choque de vuelta en Múnich la próxima semana. “Le pregunté a mi cuerpo técnico cuántos goles creemos que tendremos que marcar, y coincidimos en tres”, manifestó Luis Enrique. “Mostraremos la misma mentalidad. Iremos a ganar”.
Ousmane Dembélé, el astro del PSG y vigente ganador del Balón de Oro, también está listo para otra confrontación de muchas anotaciones.
“No cambiaremos nuestra filosofía. Queremos atacar y ellos también, así que creo que se viene un gran partido”, le comentó Dembélé a Canal+.
Kompany, quien en su etapa como jugador fue un defensor que ganó cetros en serie con el Manchester City, está mostrando su impronta ofensiva como entrenador. “Una cosa es mirar los goles encajados: normalmente, cinco goles fuera de casa en una semifinal de la Liga de Campeones, estás fuera”, declaró a Amazon Prime. “Pero si miras las ocasiones que creamos, podríamos haber marcado más. Y eso tiene que darnos confianza”.
Más goles, más emoción
Los encuentros con más goles son la tendencia en la Liga de Campeones. Esta temporada hay un promedio por encima de tres tantos por desafío (3.51).
Eso está por encima del 3.27 de la campaña pasada, que era el promedio más alto anterior.
Cada una de las últimas cinco temporadas figura entre las siete más goleadoras en la “Champions”, lo que apunta a una clara tendencia hacia un futbol más ofensivo desde el cambio de década. Sólo en uno de esos años el promedio bajó de tres goles por choque: en 2022-23, cuando descendió a 2.98.
Edición: Ana Ordaz