Un brote mortal del raro hantavirus se ha desarrollado a lo largo de varias semanas en un crucero que zarpó de Argentina hacia la Antártida y luego cruzó el Océano Atlántico, haciendo escala en islas remotas o cerca de ellas a medida que pasajeros y miembros de la tripulación enfermaban, según información del operador del crucero, la Organización Mundial de la Salud y datos de seguimiento del barco.
El estudio muestra que transcurrió casi un mes entre el momento en que un anciano holandés enfermó y murió en el Atlántico Sur y el momento en que las pruebas de laboratorio realizadas en Sudáfrica, a más de 3 mil 500 kilómetros (2.174 millas) de distancia, confirmaron las infecciones por hantavirus.
Tres pasajeros han fallecido, uno se encuentra en cuidados intensivos en un hospital sudafricano y otras tres personas que aún estaban a bordo del crucero han presentado síntomas y esperaban ser evacuadas. Casi 150 pasajeros y tripulantes de 23 países se encontraban en el barco, que permanece a la espera frente a la costa de África Occidental.
El hantavirus se transmite por roedores. Las personas pueden contraerlo por contacto con la saliva, la orina o las heces de roedores infectados. Normalmente no se transmite de persona a persona, pero algunas autoridades sanitarias afirman que dicha transmisión podría ser posible.
Si bien solo se han confirmado dos casos de hantavirus relacionados con el barco mediante pruebas, la OMS sospecha que los demás también son hantavirus y lo está tratando como un brote. Aún se está investigando el origen.
¿Qué pasó en el barco?
La compañía holandesa que opera el barco, el MV Hondius, ofrece "cruceros de expedición" que incluyen viajes a la Antártida y a varias islas del Atlántico Sur para ver algunos de los lugares más remotos de la Tierra.
Los cruceros pueden durar un mes o más y costar entre 6 mil y 25 mil dólares, dependiendo del camarote.
El MV Hondius zarpó del sur de Argentina el 1 de abril.
El 6 de abril, el hombre holandés de 70 años enfermó con fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve, según informó la OMS.
Falleció a bordo el 11 de abril tras sufrir insuficiencia respiratoria. El barco se encontraba entre los territorios insulares británicos de Georgia del Sur y Santa Elena, en medio del Atlántico Sur, según datos del sitio web de seguimiento de buques MarineTraffic. La compañía de cruceros Oceanwide Expeditions no pudo determinar la causa de la muerte.
El barco navegó durante casi dos semanas, haciendo escala cerca de la isla de Tristan da Cunha antes de llegar a Santa Elena, donde el cuerpo del holandés fue desembarcado el 24 de abril. Su esposa, de 69 años, desembarcó con el cuerpo y voló a Sudáfrica.
La mujer, que ya presentaba síntomas, empeoró durante el vuelo del 25 de abril y se desplomó en un aeropuerto. Falleció en un hospital el 26 de abril, según informó la OMS.
Otro pasajero, un británico, enfermó a bordo del barco tras zarpar de Santa Elena y navegar hacia la pequeña isla Ascensión, a unos mil 300 kilómetros (800 millas) al norte. Según la OMS, presentaba fiebre alta, dificultad para respirar y síntomas de neumonía, por lo que fue evacuado de la isla Ascensión a Sudáfrica el 27 de abril. Actualmente se encuentra en la unidad de cuidados intensivos de un hospital sudafricano.
La tercera víctima mortal, una mujer alemana, falleció a bordo del barco el sábado 2 de mayo, nuevamente después de que zarpara rumbo a un nuevo destino: Cabo Verde. Murió cuatro días después de enfermarse y presentaba síntomas de neumonía, según la OMS, enfermedad que puede ser causada por el hantavirus. Su cuerpo aún permanece en el barco.
Hantavirus en el MV Hondius, la certeza
Las autoridades sanitarias de Sudáfrica finalmente realizaron la prueba del hantavirus al ciudadano británico ingresado en cuidados intensivos, después de que otras pruebas exhaustivas dieran negativo. El sábado recibieron el resultado positivo, unos 21 días después del fallecimiento del primer pasajero.
El domingo, la OMS anunció que estaba investigando un presunto brote de hantavirus a bordo del barco, que para entonces ya había llegado a aguas de Cabo Verde.
El resultado positivo de la prueba del hombre británico llevó a las autoridades sanitarias sudafricanas a realizar también una prueba póstuma al cuerpo de la mujer holandesa para detectar el hantavirus. El lunes, el resultado de dicha prueba fue positivo.
La OMS declaró que el brote en el barco estaba bajo control y que el riesgo global era bajo, ya que el hantavirus no se transmite fácilmente entre personas, aunque añadió que estaba rastreando a las personas que viajaban en un avión de pasajeros entre Santa Elena y Johannesburgo, Sudáfrica, con la mujer holandesa.