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La Jornada
05/05/2026 | Nueva York y Washington, Estados Unidos
David Brooks y Jim Cason
“Boicot a la Gala del Met” fue la frase que se pudo leer en una gigantesca proyección sobre un edificio, la cual se pudo ver el domingo desde el penthouse de Bezos en Manhatan, mientras carteles diseñados para parecer publicidad colocados en paradas de autobuses y muros cerca de la famosa sede del acto presentaron consignas como “haz fiesta como si fuera 1939”; también aparecieron carteles en el Metro. Otros decían: “la gala de Bezos en el Met, realizada por la explotación de trabajadores” y “la Gala de Bezos del Met presentada por la empresa que ayuda a ICE”. (
https://www.instagram.com/reel/ DXpVG5OETtg/).
Otra gran proyección anoche sobre un edificio en el centro de Manhattan fue un video de Mary, una trabajadora de 72 años de edad, en un almacén de Amazon –una de las empresas de Bezos–, que declaró: “vergüenza, Jeff. La gente que debería ser celebrada en la Gala del Met son los trabajadores… Merecemos mucho más de lo que recibimos. Hay poder en los números. Y hay más de nosotros que de los tuyos. La gente ordinaria como yo, que te hacen milmillonario, si lo construimos, lo podemos desmantelar. Piensa en eso esta noche después de esa botella de champaña cuando te acuestes. Vamos a seguir creciendo y… protestando, y marchando, y luchando contra esta cultura distópica. Apenas estamos empezando. Goza tu condenada gala”. Las proyecciones se hicieron sobre edificios icónicos de la ciudad, incluido el Empire State y el Chrysler (
https://www.instagram.com/reels/ DX6qK-5IyjG/).
Apoyo incondicional al presidente Trump
Activistas también colocaron botellas de plástico en contenedores en los alrededores del Met con instrucciones de usarlas para orinar, al igual que tienen que hacerlo empleados en los almacenes de Amazon. De hecho, se anunció que activistas lograron esconder unos 300 recipientes de líquido parecido a orina dentro de la sede de la gala (
https://www.instagram.com/reel/ DXzUn0NIs1A/).
Los vínculos de las empresas de Bezos con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en ingles), su apoyo explícito a Donald Trump –fue uno de tres milmillonarios que asistieron a su inauguración, y su periódico, The Washington Post, ha girado su línea editorial para congraciarse con el ocupante de la Casa Blanca mientras ha cesado a cientos de periodistas y su estudio de cine Amazon financió un documental para elogiar la vida de la primera dama Melania– y su astronómica fortuna mientras combate todo intento de sindicalizar Amazon, y pagar salarios bajos a su gran ejército de trabajadores lo han convertido en un símbolo de la extrema concentración de riqueza y desigualdad económica del país.
Los grandes ausentes
Al anunciarse que Bezos y su esposa, Lauren Sanchez, serían los principales patrocinadores –y con ello, anfitriones– de la Gala del Met provocó llamados a un boicot. No se sabe qué tanto funcionó hasta el momento, pero el nuevo alcalde socialista Zohran Mamdani declinó la invitación –el primer jefe de gobierno de la ciudad en ausentarse– y actrices como Zendaya y la modelo Bella Hadid fueron notables por su ausencia.
La ceremonia se realiza cada añi con el fin de recaudar fondos para el instituto de moda del Museo Metropolitano, y no es para pobres. El boleto cuesta 100 mil dólares y para reservar una mesa, 350 mil. Pero esta noche, el espectáculo no estaba dentro del gran museo, sino en las calles, edificios y entre manifestantes con entrada gratuita a las expresiones de protesta.