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10/06/2026 | Nueva York, EU
La vez anterior que los Knicks perdieron un partido, no volvieron a hacerlo hasta un mes y medio después.
Cuando quedaron abajo ante Atlanta en la primera ronda de los playoffs de la NBA, la desesperación se convirtió en dominio. El equipo neoyorquino ganó 13 encuentros seguidos, muchos de ellos por paliza, en una de las rachas de postemporada más impresionantes en la historia del circuito.
Ahora no necesita hacer nada tan dramático. Con una ventaja de 2-1 sobre los Spurs de San Antonio en las Finales de la NBA, un simple registro de 2-2 en lo que resta de la temporada le daría al conjunto de la Gran Manzana su primer campeonato desde 1973.
Así que, tras perder el juego tres, los Knicks no necesitan una restructuración. Pero sí necesitan ser mejores.
“Tenemos un grupo veterano. Nadie está, entre comillas, entrando en pánico ni nada por el estilo. Todo el mundo está decepcionado de que no salimos a ejecutar y a jugar al nivel que sentimos que es nuestro estándar. Eso no le quita nada a San Antonio, pero sentimos que podemos jugar mucho mejor de lo que lo hicimos”, dijo el martes el entrenador de los Knicks, Mike Brown.
“Tenemos ganas de salir a la cancha y demostrarlo”.
El cuarto duelo es este miércoles, a partir de las 18:30 horas (tiempo del centro de México), en una serie en la que el equipo visitante ha ganado los tres desafíos, apenas la segunda vez que eso ocurre en las Finales de la NBA.
Los Spurs se les fueron encima a los Knicks desde el inicio y luego los superaron en el cierre en su victoria por 115-111 el lunes. Víctor Wembanyama controló las acciones en ambos lados con 32 puntos, ocho rebotes, seis asistencias y tres tapones.
Sin mostrar miedo ante un ambiente hostil como visitantes en el primer partido de Finales de la NBA en el Madison Square Garden desde 1999 -tal como no lo hicieron al ganar un juego siete como visitantes frente al campeón defensor Oklahoma City en las finales de la Conferencia Oeste-, Wembanyama y San Antonio volvieron a parecer un equipo que podría ganar un título sin antes pasar por los dolores de crecimiento que otros grupos jóvenes sí han tenido.
“Ya veremos. Pero yo apostaría que sí, es posible”, manifestó Wembanyama.
Los Spurs lo creían incluso después de perder dos choques en San Antonio, lo que significa que para ganar el cetro tendrían que convertirse en el primer conjunto en conseguirlo luego de comenzar 0-2 en su propia cancha. Es una convicción construida a partir de tener a uno de los mejores basquetbolistas del mundo y muchísimo talento a su alrededor, un grupo tan seguro de sí mismo que los jugadores no le dieron demasiada importancia a su logro del lunes. “No quería que nos pusiéramos demasiado contentos por un triunfo y nos conformáramos y levantáramos un poco el pie del acelerador para el próximo partido. Pero creo que desde el final del juego dos hemos seguido confiados en que vamos a ganar esta serie, y eso es lo que planeamos hacer”, expresó Stephon Castle, quien anotó 23 puntos.
Edición: Ana Ordaz