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01/11/2026 | Ciudad del Vaticano
León XIV emprende esta semana una de las giras papales más ambiciosas de las últimas décadas, que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú, su patria adoptiva, pocas semanas después de su operación por un cáncer de pulmón.
El jefe de la Iglesia católica, de 71 años, fue sometido a una intervención hace menos de tres semanas para extirpar un tumor canceroso. Pero los médicos afirman que no requiere más tratamiento y le dieron luz verde para el viaje de 11 días a Sudamérica.
"Me llena de alegría regresar al continente en el que he vivido tantos momentos de mi vida", dijo León al confirmar el lunes su gira del 6 al 17 de noviembre, que incluye 12 vuelos, dos desplazamientos en helicóptero y una oración a gran altitud en los Andes.
Se espera que millones de fieles acudan a ver al papa, que combinará encuentros pastorales con discursos a líderes como el presidente argentino Javier Milei, un estrecho aliado del presidente estadounidense Donald Trump cuya relación con la Iglesia es tensa.
Aunque el Vaticano ha señalado que León sigue en recuperación, el papa encabezará más de 50 actos, desde misas al aire libre hasta reuniones con pueblos indígenas de la Amazonía, víctimas de abusos clericales o personas ancianas.
Una hazaña bajo la lupa
"Este será el viaje más observado del pontificado de León hasta la fecha", dijo a la Afp Christopher White, de la Universidad de Georgetown en Washington y autor de un libro sobre el papa León.
"Ya iba a ser un viaje intenso (…) una hazaña incluso sin su operación. Ahora será objeto de un escrutinio aún mayor", señaló.
El líder de los mil 400 millones de católicos del mundo iniciará su viaje en Uruguay, el país más laico de América Latina, donde será recibido por el presidente de izquierdas Yamandú Orsi.
Uruguay mantiene desacuerdos con la Iglesia católica en temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto y la eutanasia —legalizada el año pasado—, y se espera que León haga un llamado en favor de la protección de la vida.
El pontífice viajará luego a Argentina, la patria de su predecesor, el papa Francisco, que decepcionó a muchos argentinos al no haber regresado de visita durante su pontificado.
Las autoridades esperan que siete millones de peregrinos se congreguen para ver a León. En Buenos Aires, el papa se reunirá con Milei, un libertario de derecha que mantuvo una relación tirante con Francisco.
Aunque los intercambios de Milei con León han sido menos turbulentos, los líderes de la Iglesia local se han mostrado muy críticos con el alto costo humano que han tenido las medidas del presidente argentino para reactivar la maltrecha economía, que han dejado a millones de ciudadanos vulnerables y al borde de la subsistencia.
Regreso a casa
El viaje a Sudamérica culminará con un emotivo regreso al país que considera su casa, Perú.
"Sé que espera con muchas ganas su regreso al Perú. Es algo que le importa mucho en lo personal (…) ha estado muy decidido a ir", afirmó a la Afp la experta estadounidense en el Vaticano Elise Ann Allen, que ha escrito una biografía del papa.
Antes de convertirse en León XIV, Robert Francis Prevost sirvió durante casi dos décadas en el país andino, incluso como obispo en la ciudad costera de Chiclayo entre 2015 y 2023.
El primer pontífice nacido en Estados Unidos, que se nacionalizó peruano, celebrará una misa en una llanura desértica cercana al océano Pacífico, antes de visitar Cusco, la antigua capital inca, y Pucallpa, una ciudad de la selva amazónica.
En Lima se reunirá con la presidenta peruana de derecha Keiko Fujimori, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad, cuyo legado ella reivindica.
Es probable que León aborde los males que aquejan al Perú, desde una gran ola delictiva alimentada por sicariatos y una extorsión desenfrenada, hasta la industria de la cocaína —una de las mayores del mundo— y su impacto en los pueblos indígenas.
También se espera que trate la inestabilidad política del país —Fujimori es la novena persona en ocupar la presidencia en una década— y la importancia de proteger la dignidad de los migrantes en un país que alberga a unos 1,6 millones de venezolanos.
La visita de León a Cusco, a 3 mil 400 metros de altitud, será breve —menos de tres horas— pero muy observada, en medio de interrogantes sobre si el pontífice ha subestimado su cáncer o lo ha superado con aparente facilidad.
"Si el papa logra sacar adelante este viaje, no hará sino reforzar la imagen que gran parte del mundo ha tenido de León desde su elección: la de un papa juvenil, fuerte y vigoroso", afirmó White.
Edición: Emilio Gómez