Nuevas protestas a golpe de cacerolas y con pancartas exigían el viernes de manera pacífica en la capital panameña que se investigue y castigue a los responsables en las denuncias de maltratos y abuso de menores en albergues regentados por el Estado.
Más de un centenar de manifestantes, en su mayoría jóvenes, se congregaron nuevamente frente a las instalaciones de la Secretaria Nacional de Niñez Adolescencia y Familia (SENNIAF) en la capital panameña exigiendo que se investigue y se haga justicia ante las denuncias que formuló hace dos semanas una comisión legislativa que reveló, tras ocho meses de investigación, graves situaciones en perjuicio de menores en una decena de albergues que están bajo la supervisión estatal.
“Por qué tanto silencio” y “No más abusos” eran algunas de las frases que se leían en las pancartas desplegadas. Los manifestantes colgaron ropa interior de niños y niñas teñidas de rojo sobre una cerca que colocó la policía para resguardar las instalaciones de la SENIAF.
El Ministerio Público de Panamá inició una investigación de oficio ante los informes legislativos sobre las acusaciones de abusos contra menores. Hasta el momento ninguna persona es investigada ni se ha separado a ningún funcionario tras las denuncias.
Mientras crece el clamor de la población para que se investigue a los involucrados en los abusos contra infantes y adolescentes, el fiscal general de Panamá renunció hace dos días y aunque no aclaró el motivo de su dimisión dijo en una breve carta entregada al presidente Laurentino Cortizo que le tocó “lidiar con un sistema incapaz de dar solución a situaciones tan críticas como el bienestar de nuestra niñez”.
Edición: Elsa Torres
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