Ángel Bolaños Sánchez
Foto: Pablo Ramos
La Jornada Maya

Ciudad de México
Martes 12 de marzo, 2019

El grupo parlamentario de Morena en el Congreso presentó una iniciativa para que el uso de inmovilizadores temporales disuasivos como el llamado gas pimienta y el taser o pistola de electroshock, no sean motivo de sanción.

Mediante una adición al artículo 251 del Código Penal local, relativo a la portación, fabricación e importación de objetos aptos para agredir, se plantea que no sean considerados objetos prohibidos “los rociadores, espolvoreadores, gasificadores y dosificadores de sustancias químicas que produzcan efectos pasajeros en el organismo humano”, condicionado a que los contenedores no sean de una capacidad mayor a los 150 gramos.

En el caso de los taser, el texto que se propone añadir al Código dice que “tampoco se consideran objetos o instrumentos prohibidos las armas electrónicas que sólo produzcan efectos pasajeros en el organismo humano, siempre que su uso no provoque la pérdida del conocimiento ni ponga en riesgo la vida”.

Al presentar la iniciativa el diputado Nazario Norberto Sánchez justificó la reforma para permitir en particular a mujeres el portar dichos dispositivos por el incremento de delitos como secuestros y robos en la ciudad durante los últimos meses.


Lo más reciente

Cárcel para dos hombres por rociar aceite y prender fuego a dos mujeres trans en Medellín

Permanecían detenidas en una estación de policía de una zona rural, donde ocurrió el ataque

Efe

Cárcel para dos hombres por rociar aceite y prender fuego a dos mujeres trans en Medellín

La ONU acusa a Israel de ''apartheid'' en Cisjordania

La ''discriminación sistemática'' contra los palestinos los restringe de acceder a necesidades básicas

Afp

La ONU acusa a Israel de ''apartheid'' en Cisjordania

Esa fijación con los fuegos ¿artificiales?

Editorial

La Jornada Maya

Esa fijación con los fuegos ¿artificiales?

Venezuela y el neocolonialismo

La nueva Doctrina Donroe contra la libre determinación de los pueblos

La Jornada

Venezuela y el neocolonialismo