El ministro Javier Laynez Potisek afirmó que sí fue detenido por la policía de Torreón, Coahuila, pero que nunca se le hizo ninguna prueba de alcoholímetro y que se le impuso una multa por cambio intempestivo de carril, pero sin que se le diera el recibo correspondiente.
En un comunicado, Laynez, sostiene “nunca acepté ni aceptaré que iba en estado de ebriedad. Simplemente nunca tuve oportunidad de probarlo.”
Sostuvo que fue detenido por la Policía Municipal de Torreón por un agente “fuera de cualquier retén o protocolo de alcoholímetro”, y que la infracción que se le levantó fue por hacer un cambio intempestivo de carril, lo cual afirma, tampoco ocurrió.
Añade que “a pesar de mi respetuosa y reiterada petición, a lo largo de todo este evento nunca pude ver ni hablar con un médico, con una autoridad, con un juez, con un ministerio público ni mucho menos con un representante de derechos humanos.”
El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación señala que al día siguiente los policías le pidieron a sus familiares el pago de 6 mil 500 pesos en efectivo para liberarlo, de los cuales se negaron a entregar recibo o comprobante alguno.
Laynez termina diciendo que a pesar de las irregularidades y de las publicaciones en donde se difunden sus datos personales, decidió no presentar denuncia contra los posibles responsables.
“No tengo absolutamente nada que ocultar ni de que avergonzarme”, concluye Laynez.
Edición: Estefanía Cardeña
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