El ex peleador de artes marciales estadunidense, Phil Baroni, fue apresado por el presunto asesinato de su novia, anunciaron el miércoles autoridades estatales.
La mujer fue hallada muerta el primero de enero en el poblado costero de San Fernando, ubicado al norte de la localidad turística de Puerto Vallarta, dijo en un comunicado la Fiscalía del estado de Nayarit, en la costa del Pacífico.
La Fiscalía identificó al sospechoso como Phil “B” y mencionó que tenía nacionalidad estadunidense, pero un funcionario estatal confirmó más tarde el nombre completo del detenido e indicó que el lunes se realizaría la audiencia inicial del caso.
Baroni figuraba como peso welter con un récord de 15-18-0 en la página web del Ultimate Fighting Championship (UFC).
Aunque el informe oficial contenía pocos detalles, medios de comunicación locales informaron que una mujer mexicana fue hallada muerta en una habitación de hotel con contusiones.
Según el diario local Tribuna de la Bahía, Baroni llamó a la policía e informó que la mujer se había resbalado y golpeado la cabeza después de que él la arrojara a la ducha.
No estaba claro si Baroni tenía abogado.
El caso es el segundo incidente violento reciente en el que se han visto involucrados miembros de la UFC en México. El mes pasado el presidente de la UFC, Dana White, fue visto en un vídeo difundido por el portal de noticias estadunidense TMZ abofeteando a su esposa, Anne, mientras los dos estaban de vacaciones en la localidad turística de Cabo San Lucas.
White dijo a TMZ en una entrevista esta semana que estaba “avergonzado” y preocupado por cómo sus tres hijos se vieron afectados.
“Me han oído decir durante años: ‘Nunca jamás hay excusa para que un hombre ponga sus manos sobre una mujer’, y ahora aquí estoy en TMZ hablando de ello”, dijo White.
Edición: Emilio Gómez
Un portavoz señaló que el equipo colabora con la policía en una investigación sobre los hechos
Ap
El curazoleño aportará mucha experiencia al más alto nivel y gran conocimiento sobre bateo
Antonio Bargas Cicero
La cifra contrasta con el 16 de mayo, que registró 35 asesinatos y el 17 con 58 casos
La Jornada