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La Jornada
09/01/2026 | San Cristóbal de las Casas, Chiapas
Elio Henríquez y Carolina Gómez Mena
La Fiscalía de Justicia Indígena continúa con la integración de la carpeta de investigación en torno al alumbramiento de una niña tsotsil de 13 años reportado en San Cristóbal de las Casas el 2 de enero, informó la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chiapas.
Agregó que “tanto la madre como el recién nacido se encuentran estables y fuera de peligro, luego de haber presentado complicaciones derivadas de un contagio de sarampión que generó su traslado del Hospital de la Mujer al nosocomio de las Culturas”.
Señaló “que la menor y el padre del bebé, de 17 años, cohabitan con el consentimiento de los padres de ambos, pero la Fiscalía de Justicia Indígena continúa con la integración de la carpeta de investigación correspondiente, a fin de esclarecer los hechos conforme a la ley”.
De acuerdo con versiones del personal médico, la niña originaria del municipio de Chamula, tuvo daños y lesiones en órganos y tejidos debido a la inmadurez de su cuerpo y que tenía 34 semanas de gestación.
En este contexto, la agrupación llamada Colectiva Feminista 50 más 1 expresó su preocupación e indignación ante la información difundida en medios de comunicación y redes sociales, al considerar que este caso no es un hecho aislado, sino parte de una problemática estructural que persiste en comunidades indígenas del estado.
Alarmante, la falta de una política pública integral
A través de su Comisión de Niñas, Niños y Adolescentes calificó de “especialmente alarmante”, que no exista una política pública integral, clara y sostenida por parte de las autoridades competentes, en particular de la Secretaría delas Mujeres, orientada a prevenir, erradicar y atender los matrimonios infantiles, así como a garantizar la protección efectiva de niñas y adolescentes en situación de riesgo”.
En una declaración sostuvo que “la maternidad forzada en niñas es consecuencia directa de la omisión del Estado, de la normalización de prácticas que constituyen violencia sexual y de la falta de acciones interinstitucionales con enfoque intercultural, de género y de derechos de la niñez”.
Mientras, el Observatorio de Mortalidad Materna, señaló que el caso de la niña expone que la “maternidad forzada persiste en México. A su vez, el colectivo Línea Aborto Chiapas manifestó su “profunda indignación”.
Violetas Escuela de Mujeres aseguró que “la gestación en la infancia es tortura, condena y violencia”; la agrupación Abogadas con Glitter sostuvo que “si hay una niña obligada a parir, significa que hubo violación y capas de violencia contra sus derechos humanos.”
Edición: Emilio Gómez