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La Jornada
22/06/2026 | Ciudad de México
Alexia Villaseñor
Además del sistema de cuentas individuales para la jubilación, el magisterio enfrenta otros retos en los ámbitos educativo, laboral y social, que van desde la falta de plazas —a pesar de que 40 por ciento de las escuelas del país son multigrado, es decir, un solo docente atiende más de un grupo— hasta las dificultades para acceder a la promoción vertical y horizontal en busca de una mejor categoría, así como sueldos base insuficientes, coincidieron docentes entrevistados.
En el marco de la huelga nacional de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que concluyó tras 20 días, el profesor Pedro Hernández, dirigente magisterial de la Sección 9 de la Ciudad de México, señaló que una de las principales exigencias del movimiento es la abrogación de la reforma educativa de 2012.
Si bien reconoció que en el sexenio pasado se eliminó la parte punitiva de dicha reforma, consideró que “no es suficiente”, ya que el sistema de promoción horizontal —que permite obtener una mejor categoría y salario mediante capacitación— y el vertical —para aspirar a cargos superiores— es limitado y “meritocrático”.
“El problema de este modelo es su limitación. Aun cuando muchos cumplen los requisitos, no pueden llegar hasta arriba. Además, cada tres años puedes subir un escalón y son cinco niveles, por lo que se requieren al menos 15 años para alcanzar el máximo”, explicó.
Consideró que se trata de un sistema “injusto”, pues bajo el principio de trabajo igual, salario igual, no debería existir distinción entre docentes. “Una maestra de quinto grado y una de tercero, ¿por qué ganarían diferente? El reconocimiento tendría que ser general y no como un concurso, porque actualmente es un esquema meritocrático”, sostuvo.
En entrevista, subrayó que la falta de plazas es otro problema que enfrentan los jóvenes docentes al egresar de las escuelas normales o de la Universidad Pedagógica Nacional. En el caso de la Ciudad de México, el año pasado concursaron 12 mil personas, pero solo se otorgaron 650 plazas. Añadió que en Chiapas existe un rezago de 13 mil plazas para educación indígena que no han sido cubiertas.
“Hay generaciones que egresaron hace tres años y aún no han logrado colocarse porque el sistema los ubica en los pocos espacios disponibles, dando la impresión de que solo los mejores acceden”, advirtió.
Por su parte, la maestra Francisca Pérez, originaria de la región Mixteca de Oaxaca y con 43 años de servicio, relató que en muchas comunidades las condiciones no han cambiado desde que egresó.
“Los compañeros todavía deben trasladarse durante horas para llegar a sus centros escolares. Tienen que quedarse en las cabeceras municipales, lejos de sus familias, y de ahí desplazarse en camión hasta donde sea posible y caminar otro tramo”, relató.
Asimismo, señaló que los largos trayectos dificultan la capacitación o la posibilidad de concursar por otra plaza para mejorar sus ingresos, como ocurre en las ciudades. “No nos alcanzaría el tiempo para trasladarnos de una escuela a otra”, lamentó.
Edición: Emilio Gómez