Nacional > Sociedad
La Jornada
04/08/2026 | Ciudad de México
Alberto Aceves
Los clubes de México guardan en sus vitrinas 20 de los recientes 21 trofeos de la Copa de Campeones de Concacaf, pero no han logrado situar a un solo finalista en la Leagues Cup desde que el torneo expandió su formato en 2023. Aquel año, la competencia binacional disputada en Estados Unidos obtuvo el sello oficial de la confederación, tres boletos a la Concachampions y la consagración del Inter Miami de Lionel Messi como el primer campeón, reinado que la Liga Mx se ha propuesto desafiar en el contexto de una histórica rivalidad regional.
La contienda anual, articulada con el ritmo vertiginoso de una Copa del Mundo y la final fijada para el próximo 6 de septiembre, reúne a las 18 organizaciones de la Liga Mx y una representación equivalente del futbol de Estados Unidos. Los resultados conformarán dos clasificaciones independientes –una por cada nación– y los cuatro mejores de cada tabla avanzarán a los cuartos de final, instancia en la que se mantendrán los cruces directos entre ambas ligas.
Como en ediciones anteriores, la irrupción del torneo ha detenido el arranque del Apertura 2026 cuando apenas se han disputado tres fechas de la fase regular, lo que obliga a los planteles mexicanos a sumar más millas de vuelo y un mayor desgaste físico en comparación con sus rivales. Esta vez, sin embargo, el mapa cede unos centímetros.
Por primera vez en su breve historia, la Leagues Cup cruzará la frontera norte para albergar cuatro de los 54 partidos de fase de grupos en suelo mexicano: uno en el estadio Azteca, otro en la cancha de Tigres y dos más en el infierno de Toluca. “Yo no juego partidos ni torneos amistosos. Esta es una oportunidad de competir por una copa internacional. Hay que aprender a hacerlo para lo que puede ser el futuro del equipo”, afirma desde Carolina del Norte el director técnico de los Pumas, Esteban Solari, a pocas horas de su debut este martes ante el Charlotte FC en el estadio Bank of America.
El conjunto universitario, ubicado en el cuarto lugar de la Liga Mx, se medirá el viernes al Cincinnati y cerrarán la primera ronda frente al Columbus Crew. “Los equipos de la MLS son muy físicos, corren mucho, pero queremos ir por todo este año. Hay que soñar. La gran mayoría ya ha jugado este torneo, lo hemos analizado y podemos hacerles daño”, agrega el volante panameño Adalberto Carrasquilla, recuperado de una lesión en el aductor izquierdo que arrastraba desde el pasado Mundial.
Cruz Azul (2019) y León (2021) conquistaron las primeras ediciones no oficiales del torneo. Desde 2023, sólo el Monterrey ha logrado avanzar hasta las semifinales. “Queremos llevar al Atlante a esos momentos en los que le tocó jugar torneos internacionales. Uno puede decir que estos jugadores son los mejores y los únicos en el mundo, pero, si al entrar a la cancha no tienen idea, no sirve de nada”, menciona el técnico de los Potros, Miguel Herrera, quien ha puesto en duda la permanencia del arquero colombiano David Ospina, recién anunciado como refuerzo, debido a una recaída de su lesión en el codo derecho.
El América, por otra parte, confirmó al mexicano-estadunidense Edwin Cerrillo como su segunda incorporación para esta temporada.
Además del Charlotte-Pumas y el Whitecaps-Atlante, la fecha inaugural se completa este martes con los enfrentamientos Columbus Crew-Atlas, Cincinnati-Pachuca, Minnesota-FC Juárez y Tigres-Real Salt Lake.
Edición: Estefanía Cardeña