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La Jornada
25/08/2026 | Ciudad de México
El uso de inteligencia artificial (IA) entre los jóvenes mexicanos comenzó a trascender de las actividades académicas y laborales y gana espacio en su vida cotidiana.
Para 2 de cada 10 integrantes de la generación Z —quienes tienen entre 14 y 29 años— la IA es vista como una “amiga” con la que mantienen conversaciones casuales o buscan apoyo emocional, de acuerdo con Kaspersky.
La empresa especializada en ciberseguridad indicó que, en México, 18 por ciento de las personas que pertenecer a esa generación consideran que la IA es su amiga, lo que manda “una señal de cómo la interacción con esta tecnología empieza a trascender las tareas académicas o laborales para construir interacciones más personales”.
“Esta cercanía se refleja también en el tipo de conversaciones que los jóvenes mantienen con la inteligencia artificial: 21 por ciento recurre a la IA para hacerle preguntas o contar asuntos que preferiría no compartir con otras personas”.
La generación Z es, quizá, la que más rápido adopta la herramienta en su vida diaria; según Kaspersky, 3 de cada 10 jóvenes mexicanos usan la IA todos los días.
“Un 58 por ciento recurre a ella para buscar información, 50 por ciento para estudiar, 46 por ciento para generar ideas y 39 por ciento para actividades relacionadas con el trabajo, como analizar información, escribir o preparar reportes”.
Sin embargo, abundó, la familiaridad de este grupo poblacional con estas herramientas no ha cambiado la forma en que se protegen en el mundo virtual.
“En el país, solo el 4 de cada 10 afirma que siempre toma medidas de protección al interactuar con servicios de IA como contrastar la información con otras fuentes confiables o evitar compartir datos confidenciales o sensibles”.
En contraste, apuntó, 54 por ciento de los jóvenes señala que aplica estas precauciones solo algunas veces, mientras que un 5 por ciento reconoce que nunca toma medidas de protección cuando utiliza la IA.
Prevenir y no lamentar
Para Kaspersky, esta brecha cobra especial relevancia a medida que la IA se incorpora a nuevas actividades y decisiones personales, porque una respuesta incorrecta puede afectar un trabajo académico o influir en una decisión cotidiana.
Al mismo tiempo, expuso, una conversación aparentemente informal puede terminar por incluir documentos personales, contraseñas, información financiera, datos relacionados con la salud o mensajes privados.
De acuerdo con Kaspersky, el desafío actual es que la confianza que los jóvenes depositan en estas herramientas avance más rápido que sus hábitos de seguridad.
“La capacidad de la Gen Z para adoptar rápidamente nuevas tecnologías debe ir acompañada de pensamiento crítico y de una mayor conciencia sobre qué información entrega, a quién y con qué propósito”, dijo María Isabel Manjarrez, investigadora senior de seguridad para América Latina de Kaspersky.
Aprovechar los beneficios de la IA sin poner en riesgo la información personal no es un obstáculo complicado: los expertos de la empresa recomiendan verificar todas las respuestas que ofrece la herramienta, pensar antes de compartir información confidencial y proteger los dispositivos.
Edición: Ana Ordaz