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La Jornada
27/08/2026 | Ciudad de México
Alonso Urrutia y Alma E. Muñoz
La presidenta Claudia Sheinbaum enviará esta tarde al Congreso de la Unión la iniciativa de reforma constitucional con el objetivo de que quienes aspiren a ser candidatos presidenciales, gobernadores o Jefatura de Gobierno tengan que renunciar a otra nacionalidad que pudieran tener. El objetivo es que para ejercer estos cargos únicamente sean mexicanos.
Aseveró que en la actualidad la Constitución no deja suficientemente clara esta situación, por lo que es preciso hacerlo explícito pues incluso hay gobernadores en funciones, que tienen otra nacionalidad y están en ejercicio. El objetivo es que se garantice que el interés supremo del presidente o de un gobernador sea México y no cualquier otro país.
“Lo que estamos proponiendo es eso, que una vez que se inscriban cuando quieran ser presidente o gobernador, deben renunciar a otra ciudadanía para garantizar que el interés de la nación esté por encima por cualquier otro interés”, aseveró Sheinbaum.
-¿Esto le cerraría la puerta al ex gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca?
-Está muy difícil ser candidato y lanzar tu candidatura desde otro país, respondió Sheinbaum.
En conferencia, la mandataria añadió que “un gobernador que tiene doble nacionalidad tiene dos intereses, es ciudadano de dos naciones distintas. Y al tener esta condición no está claro que el interés supremo sea el interés nacional. Frente a las injerencias que ha habido es indispensable que sean mexicanos”.
La consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde Luján, explicó que se propone la siguiente modificación al artículo 82 de la Constitución:
“Artículo 82. Para ser Presidente o Presidenta se requiere:
I . Ser ciudadano o ciudadana mexicana por nacimiento, en pleno goce de sus derechos, hijo o hija de padre o madre mexicanos; no tener ni adquirir otra nacionalidad, y en caso de tenerla, renunciar a ella previo a solicitar su registro como candidata o candidato, y haber residido en el país al menos durante veinte años.
Quien ejerza el cargo no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad, ni invocar ante autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana.
“Y quedan comprendidos en esta prohibición el uso de pasaporte o documento de identidad expedido por un Estado extranjero, el ejercicio de los derechos políticos inherentes a la ciudadanía ante este y el acogerse a su protección diplomática. La contravención de esta disposición se sancionará en los términos del Título Cuarto de esta Constitución”.
Agregó que dicha redacción también se contempla para el artículo 116, en el caso de los gobernadores y gobernadoras, y el 122 para la jefatura de Gobierno en la Ciudad de México.
Informó que una vez que sea aprobada la reforma, se propondrán modificaciones a la Ley de Nacionalidad para establecer las reglas para renunciar a la doble nacionalidad ante las autoridades mexicanas y del país del cual se sea nacional.
Edición: Mirna Abreu