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La Jornada
23/10/2026 | Ciudad de México
Laura Poy Solano
Las condiciones de pobreza, desigualdad y violencia que enfrentan millones de jóvenes en el mundo, obstaculiza alcanzar una de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles de Naciones Unidas: lograr el bachillerato universal para todos los adolescentes en edad de cursar este nivel educativo en el planeta, revela el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM, por sus siglas en inglés) 2026, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Advierte que de continuar la tendencia actual en el ingreso y permanencia en la educación media superior, este objetivo se alcanzará hasta el año 2105.
No obstante, el organismo de Naciones Unidas reconoce avances. Del año 2000 a la fecha, incrementó en 327 millones el número de niños que logró inscribirse en la escuela primaria o secundaria, y el porcentaje de quienes concluyen su bachillerato aumentó de 37 a 61 por ciento, lo que representa un ritmo de aumento de un punto porcentual por año.
De acuerdo con los datos del GEM 2026, que en su primer análisis se enfocó a acceso e igualdad, destaca que en muchos países de ingresos bajos y medios, los niños suelen matricularse tarde a la escuela, lo que se refleja en que muchos completan sus ciclos formativos con varios años de retraso.
“La brecha entre la finalización a tiempo (dentro de tres a cinco años de la edad oficial de graduación) y la última (incluso más tarde) en la educación secundaria, es de cuatro puntos porcentuales a nivel mundial, pero de nueve en países de bajos ingresos, una brecha que ha ido creciendo desde 2005”, subraya el informe.
Estados deben establecer metas en agenda educativa
La Unesco reconoce que son los Estados los que deben establecer sus propios objetivos en la agenda educativa y establecer sus indicadores, con el fin de comprender mejor el progreso de cada país, en particular de aquellos que parten de realidades similares.
Cita el caso de México, que entre 2000 y 2024 redujo las tasas de ausentismo escolar en 20 por ciento más, que lo alcanzado por El Salvador, en ese mismo periodo.
Respecto a las acciones de política pública, más allá de la esfera educativa, la Unesco reconoce el impacto de acciones en materia de acceso a la salud y una adecuada alimentación, así como a los marcos normativos que favorecerán la educación inclusiva.
Edición: Ana Ordaz