Rubén Torres Martínez
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

Miércoles 13 de marzo, 2019

Ignoramos si cuando en 1978 el doctor Jorge Carpizo McGregor escribió [i]El presidencialismo mexicano[/i] (actualizado en 2002), imaginó que 40 años después su obra continuaría siendo de actualidad y explicando fehacientemente el fenómeno del poder presidencial omnipresente en México. Y es que tanto con los gobiernos panistas (Vicente Fox y Felipe Calderón) como con Enrique Peña Nieto la imagen del Presidente tendió a desdibujarse, a perder la fuerza de antaño y por ende a dejar de ser el centro de la vida política del país.

La llegada de AMLO vino a revitalizar esa imagen en vías de erosión. Y es mediante la reconstrucción de ese presidencialismo que AMLO erige gran parte de su popularidad. Carpizo señala atinadamente en su obra que en los sistemas políticos contemporáneos el presidente juega un papel primordial; paradójicamente dónde el presidente es fuerte las instituciones políticas tienden a consolidarse y por el contrario, la presencia de un presidente frágil debilita la vida política y las instituciones del país. Podemos estar en acuerdo o desacuerdo con el ex rector de la UNAM, pero su análisis se basa en observaciones empíricas de varias partes del mundo.

En México fue el presidencialismo lo que otorgó cierta estabilidad política y económica al país, aunque la justicia social continuaba siendo la gran deuda del régimen. Pero ¿cómo se construyó ese presidencialismo? Carpizo señala: 1) el discurso nacionalista y patriótico, lo cual otorga valores y poderes por encima de cualquier derecho o garantía; 2) la técnica y el conocimiento (Weber), es decir la burocratización del poder; sólo el Presidente y su gabinete saben cómo ejercer las funciones de gobierno; 3) el control de los medios de comunicación; 4) el reposo de la soberanía nacional en una persona: el Presidente.

AMLO parece seguir al pie de la letra la lectura de Carpizo, aunque adaptándola a las circunstancias actuales. 1) El discurso nacionalista y patriótico es aquel de “buenos contra malos”, de “pueblo bueno vs mafias del poder”, discurso en suma maniqueo pero que le ha dado y le continúa dando buenos dividendos; 2) el Presidente sigue mostrando soluciones por demás espontaneas y nada planificadas, pero que suele vender como decisiones razonadas y que sólo él y su equipo terminan por comprender del todo; 3) en la era de las redes sociales en realidad lo que AMLO maneja hoy es la agenda y no los medios en su integralidad, por eso la importancia de las conferencias mañaneras; 4) AMLO sigue disfrutando de ese bono de 33 millones de votos y niveles de popularidad que rayan 83. 85 por ciento según especialistas como Roy Campos y Luis Carlos Ugalde.

Para lo anterior AMLO ha acudido no sólo al discurso sino a acciones simples, sin mayor impacto, pero contundentes a los ojos de la población. Los viajes en avión comercial, el combate al huachicol, el apoyo a jóvenes mediante becas, etcétera, han logrado opacar “errores” como lo del NAICM. Estas simples acciones devuelven a la institución presidencial esa imagen de “César sexenal” que tuvo a lo largo del siglo XX, es decir, hombre mortal de carne y hueso, cercano a la gente pero cubierto de un velo “extraordinario” que lo aparta del resto de los mortales.

AMLO, al igual que los presidentes priístas del siglo XX, ha vuelto a ser a) jefe incuestionable del país, b) dominador de los caciques y jefes regionales y locales, c) cuenta con el poder del corporativismo organizado de un partido (Morena); d) ese mismo partido lo respalda y le otorga mayoría en el Congreso; f) un ejército leal y fiel, gracias al lugar que se le otorga en la vida pública del país (discreta pero presente); g) monopoliza el manejo de la economía; f) distribuye y otorga recursos de manera discrecional; h) controla las grandes urbes.

Carpizo pugna por revisitar nuestra historia prehispánica, colonial y de los primeros años de independencia hasta el porfirismo. El siglo XX con el PRI acudió a la creación de un Ejecutivo fuerte y en gran medida autoritario, que no gusta de contrapesos sino de sometimientos, que no tolera el cuestionamiento y justifica todo con base en la soberanía que radica en él. Es parte de nuestra tradición, es parte de una explicación, siempre parcial, de la popularidad de AMLO a 100 días de su gobierno. “El hombre que no vive su época, está perdido” sentenció el jurista en 1978.

Nos guste o no, AMLO está en vías de reconstruir esa figura donde el presidente es jefe de la clase política, árbitro de la pugna interna y gran distribuidor de recursos económicos.

Zoom anatómico. Discreto, con perfil bajo y concentrado en su tarea de gobierno, ha sabido lidiar tanto con las condicionantes del Presidente y su súper delegado, como con las presiones de los suyos, comenzando por el presidente de su partido; Mauricio Vila sorprende a propios y extraños al colocarse en el pódium de los gobernadores mejor evaluados en este primer semestre de un sexenio aún largo.

*Profesor del CEPHCIS-UNAM

[i]Mérida, Yucatán[/i]
[b][email protected][/b]


Lo más reciente

''Maricones'' vulnera reglas de difusión de propaganda electoral: TEPJF

El asunto se deriva de una denuncia contra el PRI y a un entonces candidato a diputado federal de Yucatán

La Jornada

''Maricones'' vulnera reglas de difusión de propaganda electoral: TEPJF

The X Factor

In your own language

Eduardo del Buey

The X Factor

Yucatán: Gobierno estatal entrega 150 vehículos de traslado médico

La unidades fueron destinadas para los 105 municipios al interior del estado

La Jornada Maya

Yucatán: Gobierno estatal entrega 150 vehículos de traslado médico

Ex agente de la PF atestigua haber visto a García Luna con Beltrán Leyva

Tras denunciar, señala que fue acusado de participar en el crimen organizado y narcotráfico

David Brooks

Ex agente de la PF atestigua haber visto a García Luna con Beltrán Leyva