Protocolos y presencial. Las enseñanzas de Campeche

Gobernanza y Covid-19 en Yucatán
Foto: Fernando Eloy

Abril Montserrat González Ku y Rubén Torres Martínez

Inmediatamente después de semana santa de este 2021, el estado de Campeche decidió el regreso presencial a clases el 19 de abril. Fue el primer y único estado de la República Mexicana en regresar a las aulas desde el cierre de las escuelas debido a la declaración pandemia desde marzo del 2020. En estos momentos que estamos viviendo en lo escolar un retorno gradual a lo presencial nos parece sumamente importante volver la mirada hacia esa experiencia. 

Recordemos que Campeche se mantuvo 4 meses con el Semáforo de Riesgo Epidemiológico en color verde (febrero-mayo 2021). Paralelamente se encuentran las acciones dirigidas por la Secretaría de Educación de Campeche (Seduc) entre las que sobresalen:  la encuesta de entre el 1 y 12 de marzo, donde padres de familia y maestros manifestaron su opinión respecto al regreso a clases presenciales (de 62 mil 400 personas que participaron en el ejercicio, 71.6 por ciento estuvo en desacuerdo en regresar a clases presenciales y 67.3 por ciento consideraron que el aprendizaje a distancia no era tan efectivo como el presencial). A lo largo de marzo y abril se dieron supervisiones presenciales del estado de las escuelas para conocer a detalle la situación de su infraestructura. Entre el 3 y 21 de mayo se realizaron trabajos de limpieza y fumigación; y finalmente el programa federal “La Escuela es Nuestra”, dotó de mayor infraestructura y tecnología a los centros escolares que lo solicitaron. 

Los datos arrojados por la encuesta permitieron poner en marcha el Plan para la Reactivación Escalonada Mixta de los Servicios Educativos de Nivel Básico. Siendo Campeche el único caso y en primera fase del plan que permitió regresar a lo presencial a 137 planteles (104 escuelas primarias generales y 33 de educación indígena, aproximadamente 5 mil 900 alumnos y 278 profesores). Los planteles en su mayoría fueron escuelas multigrado ubicadas en localidades con baja densidad poblacional, sin conectividad a internet y/o con acceso limitado a medios electrónicos de comunicación; vale resaltar que la presencialidad fue voluntaria. La segunda fase se aplicaría en 293 escuelas más en localidades con menos de 1000 habitantes y en la tercera fase entrarían el resto de las escuelas de nivel básico. 

Las condiciones que se establecieron para el regreso a clases presenciales de acuerdo al Plan de Reactivación fueron:

  • Que la entidad federativa debe encontrarse en semáforo de riesgo epidémico verde.
  • Que los trabajadores del sector educativo ya tengan la vacuna contra COVID-19.
  • Que la población de 60 años y más residentes en la localidad donde se ubica el plantel deberán estar vacunados.
  • Regreso voluntario.
  • Activación de los Comités Participativos de Salud Escolar. (conformado por el director, docentes y padres de familia).
  • Acceso a jabón y agua en las escuelas para prevenir los contagios.
  • Filtro de entrada.
  • Uso obligatorio de cubrebocas.
  • Sana Distancia.
  • Maximizar el uso de espacios abiertos.
  • Suspensión de cualquier tipo de ceremonias y reuniones.
  • Detección temprana: con un alumno enfermo se cierra la escuela.
  • Apoyo socioemocional para alumnos y docentes.

Sin embargo, desde el anunció del regreso a clases presenciales, hubo una preocupación entre la población del estado debido al desconocimiento de los protocolos. El 24 de mayo el semáforo de la entidad pasó de verde a amarillo, suspendiendo nuevamente las clases presenciales. El tiempo efectivo de retorno presencial a las escuelas fue de aproximadamente un mes. El Plan para la Reactivación no pasó de la primera fase. ¿Qué podemos aprender de la situación del estado de Campeche?

Con el proyecto piloto es posible observar el manejo que se obtuvo de la situación mediante el protocolo establecido por el Plan de Reactivación. Vale la pena preguntarnos: ¿Cómo fueron implementados los protocolos?, ¿quiénes los elaboraron?, ¿existió una política de comunicación al respecto? 

Campeche se encuentra nuevamente en la línea de reactivación del sector educativo. El protocolo del Plan de Reactivación está siendo rediseñado y busca coordinar acciones entre los diferentes niveles educativos e instituciones, tanto públicas como privadas. El antecedente de Campeche da pautas para conocer y reconocer esfuerzos entre las instituciones de gobierno, autoridades escolares, profesores y padres de familia. Frente a nuevos y diversos protocolos de regreso a clases presenciales, por ejemplo, el semáforo epidemiológico de las entidades federativas no parece figurar como campo de importancia para el regreso a clases a nivel federal. Esperamos que el ejemplo de Campeche logré que se realice el forjamiento de una gobernanza y acción social en la que las necesidades, así como las circunstancias de todas las personas vinculadas a este sector sean tomadas en cuenta. 

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Edición: Laura Espejo