Opinión
La Jornada Maya
12/01/2026 | Mérida, Yucatán
El comportamiento de Donald Trump al frente del gobierno de Estados Unidos ha sido relativamente difícil de predecir para los demás países, pero una cosa es segura: el magnate prometió a sus votantes que se recuperaría el liderazgo económico mundial, por mero ejercicio de su voluntad, aunque para ello se dé al traste con décadas de diplomacia para el establecimiento de acuerdos comerciales bi o multilaterales, y regresar casi un siglo, a la política del “big stick”.
El operativo llevado a cabo por el ejército estadunidense en Venezuela, a fin de deponer a su presidente, Nicolás Maduro, mostró que Trump, en éste que es su segundo mandato, podría recurrir a prácticamente cualquier pretexto a fin de controlar los recursos naturales de otro país en el continente americano, al mismo tiempo que se subordina a sus gobiernos por la amenaza de las armas.
Así debe verse el mensaje del ocupante de la Casa Blanca sobre un ataque terrestre a los cárteles mexicanos. Una y otra vez, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido enfática en que el “auxilio” estadunidense sería una violación a la soberanía y que México ofrece colaboración sin subordinación; algo que ha dado resultados tangibles para ambos países. De ahí que la comunicación continua y respetuosa posea una importancia vital en esta relación.
Han sido de nuevo, los dichos de Trump, lo que dio pie a que, desde la Presidencia de México, se considerara oportuno realizar una comunicación directa entre mandatarios, por vía telefónica. A ese nivel, es necesario programar un horario, la duración del enlace y otras medidas protocolarias que incluyen que la línea sea segura. Para la Presidenta, debió retrasarse su habitual conferencia en Palacio Nacional.
Pero la realidad, hasta el momento, indica otra cosa: una intervención como la realizada en Venezuela podría carecer de respaldo internacional y también en Estados Unidos. El gobierno mexicano, precisamente, ha dado resultados en el combate al narcotráfico y estos se reflejan en mediciones que realizan organismos oficiales estadunidenses: tanto el ingreso de fentanilo como las muertes a causa de esta droga redujeron drásticamente durante 2025. Por otro lado, este fin de semana fueron desmantelados tres laboratorios clandestinos de metanfetamina, una tarea para la cual se requiere un buen tiempo de investigación y del despliegue de elementos en puntos estratégicos, por lo que difícilmente podrá decirse que fue un acto exigido al norte del río Bravo.
Pero por otra parte, independientemente de los resultados que se den en el combate al narcotráfico, Trump ha acostumbrado ya al mundo a esperar lo inesperado de él, por lo que sería un error táctico restar seriedad a sus mensajes de intervención armada en México, menos cuando todavía faltan poco más de tres años para un cambio en la Casa Blanca. La inteligencia y la prudencia son, hasta ahora, la mejor opción para mantener la paz. Eso y mantener el teléfono cerca.
Edición: Fernando Sierra