Opinión
Margarita Robleda Moguel
24/05/2026 | Mérida, Yucatán
El próximo domingo dejaré mi hamaca para recorrer el mundo en 88 días, así que, para los que acostumbran viajar conmigo con las crónicas y fotografías, les aviso que saldremos rumbo a la Ciudad del Cabo, Sudáfrica para embarcarnos a esta nueva Ranaventura.
Por lo pronto les quiero compartir algunas de las vivencias, vestidas de cosecha, de estos últimos días.
1.- En la preparación, abrí una caja de papeles y me encontré la tesis de Manira Castro Amezcua, estudiante de la Escuela Normal de Cuautitlán Izcalli, con el título del Ensayo, “Ingredientes para condimentar un cuento a la Margarita Robleda Moguel”, publicado en mayo del año 2000. ¡Veintiséis años! Lo que me asombró fue que Manira, realmente aspiró mi espíritu, porque se atrevió a nombrar su tesis, “a la Margarita Robleda”. Ya sabemos que a las instituciones les encanta los títulos rimbombantes y lo transparente es lo que llega al corazón. Lo subí al Face y varios de sus alumnos escribieron que les compartía mis canciones y cuentos y la recordaban con mucho cariño. Ella escribió: “Desde que te conocí he admirado tu autenticidad humana y he admirado tu trabajo, es por ello que fuiste mi inspiración para dar a conocer esas habilidades que noté en ti para cautivar al público infantil, no son cuentos de hadas sino con realidades que viven y se enfrentan; con elementos para desarrollar su imaginación. Te abrazo a la distancia y te recuerdo con mucho cariño”.
2.- El maestro Orlando Amaro, de la Prepa 2, al saber que iba a visitar la institución, me hizo llegar esta hermosísima carta, donde me narra su historia conmigo a través de un disco que llevó para que viera lo “vivo” que está después de 40 años.
Estimada Margarita.
En 1982, cuando cursaba el segundo de primaria a los 8 años en el Colegio Avelino Montes Linaje, conocí a una mujer mágica y a su amiga inseparable Chavita. Contigo aprendí a escuchar y a jugar con la música.
Hoy, a mis 52 años, entiendo que tus canciones no eran solo para la infancia; eran verdaderas lecciones para transitar la vida y, como tú misma dices, "hacerle cariñitos al alma hasta los 112 años". Con el paso del tiempo he comprendido la profundidad de tus mensajes. Nos enseñaste que a veces andamos por el mundo, como El Ciempiés, tratando de descubrir para qué sirven nuestros pasos y buscando nuestro rumbo; que hace falta la tenacidad de La Hormiguita y la pausa reflexiva de La Tortuga para no rendirnos. Nos mostraste que todos tenemos un poco de ese Gatito Marinero navegando las corrientes de la vida, y que, sin importar si a veces nos sentimos pequeños como un Gusanito o nos equivocamos como Don Cochino, siempre hay espacio para transformarnos y volar. Tus acordes han sido ese abrazo constante de Estoy Contigo que nos invitó, al igual que a tu eterna Rana, a encontrar nuestra propia voz y cantar con convicción que Soy Feliz.
Qué vuelta tan hermosa da la vida: hoy soy yo quien está en las aulas intentando hacerle "lagartijas a las neuronas" a las nuevas generaciones, tal como tú lo hiciste conmigo. Este disco es un pedazo invaluable de mi historia, un recuerdo para aquel niño de 8 años que despertó con tu música, y un abrazo de gratitud del hombre y maestro que hoy valora profundamente tu labor incansable por construir la paz y la esperanza.
Con toda mi admiración y respeto, Orlando Amaro.
3.- Y por último, la invitación que nos hace el maestro José Antonio Hernández Alejo: “Les esperamos este lunes 25 de mayo al preestreno de la obra de teatro Gatita busca novio de la escritora Margarita Robleda; es una pieza teatral que hace reflexionar sobre formar una familia con responsabilidad, equidad y amor.
Será una mañana de sana convivencia con la autora de la obra y los talentosos actores Sinaí, Cielo, Ryan, Ujel y Fernando; todos ellos bajo la dirección de los maestros de español Sergio Balam y Carlos Couoh, apoyados por un gran equipo de escenografía, utilería y audio integrado por personal escolar, maestros y estudiantes de la Cuauhtémoc Secundaria Federal”
El entusiasmo que ha despertado en la comunidad educativa de la Secundaria Cuauhtemoc de Pustunich el montar mi Gatita busca novio, me dice que es un detonador de creatividad y esperanza y esto me hace muy, muy feliz. ¡Gracias!
Edición: Fernando Sierra