Opinión
Enrique Galván Ochoa
08/09/2026 | Ciudad de México
¿Nadie tiene un país disponible para incluir en el territorio de Estados Unidos? El atractivo es que los ricos casi no pagan impuestos. Posiblemente, Javier Milei diría que sí y ofrecería a Argentina con todo y tangos. El presidente Trump tuvo una nueva ocurrencia –sería que ayer fue día de descanso obligatorio por el Labor Day y anduvo sobrado de tiempo–. Publicó un mapa de América del Norte, con la bandera de su país cubriendo Canadá, México, Groenlandia y Cuba. De paso, cambió el nombre de Nuevo México, ahora se llamará Nueva América.
Irán entra al juego
No les hizo gracia a los iraníes –antes había modificado el nombre del estrecho de Ormuz y lo bautizó como estrecho de Trump–, pero entraron al juego y contestaron con otro mapa. Aparece América del Norte dividida en cuatro entidades: Canadá, Canadá del Sur, México norte y México. De su antiguo territorio, sólo le deja a Trump el estado de Florida, donde se ubica Mar-a-Lago, su fastuosa residencia con campo de golf y hotel. Viéndolo bien, mientras se trate de cambios políticos en el papel, no tienen más efecto que el de molestar a los ciudadanos nacionalistas que se duelen de que sus países sean maltratados. Otros se sentirán felices: Marina, Rocha Moya, etcétera, ya no necesitarán visa para ir a Disneylandia. Malo cuando las ocurrencias se convierten en hechos, como en el caso de Irán o Venezuela, que ya perdió –al menos por ahora– su petróleo por acuerdo con la agachona Delcy Rodríguez.
Ni siquiera en el papel
Dados estos antecedentes –Irán y Venezuela–, la presidenta Sheinbaum Pardo tomó en serio las ocurrencias y repintó su rayita: “México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero”. Ni siquiera en el papel.
Desdolarizando la deuda
Dice la revista británica The Economist: “México ya está pagando de más por pedir prestado en dólares: los rendimientos de sus bonos en dólares a 10 años son de 6.4 por ciento, más altos que para muchos países con calificación de basura. Eso está ejerciendo presión sobre el próximo presupuesto de su gobierno”. En realidad, está pagando menos que antes, porque 85 por ciento de la deuda está cifrada en pesos mexicanos y sólo 15 por ciento en dólares y otras divisas. Pretende la publicación no estar enterada del esfuerzo de México para desdolarizar su pasivo; los intereses los paga en moneda nacional y una devaluación no tendría efectos catastróficos como en tiempos prianistas. Bad milk, ¿o cómo se diría “mala leche” en inglés?
Diésel, menos caro en México
La Secretaría de Hacienda otorgará un estímulo fiscal de 91 por ciento al IEPS del diésel porque cuando sube todo aumenta. El ajuste ocurre después de que alcanzó en Estados Unidos su precio máximo histórico; el mayor es en California, de 2.03 dólares por litro, es decir, 34.51 pesos. La medida estará vigente del 5 al 11 de septiembre. En México, el diésel se vendió el último domingo en un promedio de 27.02 pesos por litro, por debajo del récord de 28.77 registrado en marzo.
Díselo a Claudia
Asunto: lo que sí importa
Presidenta: ¿cómo va el tema de la reglamentación del uso de celulares y redes sociales en las escuelas? ¿Enviará usted una iniciativa al Congreso con base en los resultados de la encuesta? ¿Y las nuevas leyes anticorrupción que anunció ya están en trámite? Esos asuntos nos interesan como jefas y jefes de familia. Los enjuagues de Fox y Alito Moreno son intrascendentes. Y, por favor, no deje de sonreír. Si la vemos preocupada, nos preocupamos todos. La amamos.
Lucila Enríquez
Twitterati
Y ni pío sobre la adjudicación directa de 100 millones de pesos a Territorium Life. Ni un pétalo etéreo de sospecha, un silencio que delata.