de

del

Alberto Rodríguez
La Jornada Maya

10 de febrero, 2016

No había entendido por qué, desde que era un niño, mi tía Aurora me llamaba [i]Nohoch huevos[/i]. Hasta que, llegada la adolescencia, noté que no podía correr ni jugar futbol al ritmo de mis compañeros, pues [i]aquellos[/i] campaneaban, causándome severas molestias, incluso dolor. [i]Testicólogos[/i] eminentes diagnosticaron la imposibilidad de una cirugía. Ahora, con asombro y esperanza, he visto la llegada en avalancha de sanadores, chamanes y clarividentes a nuestra ciudad. De un periódico seleccioné a uno de ellos. Llegué a la consulta; el sujeto, que usaba un penacho de apache, con aire mefistofélico me dijo “y, bien, ¿en qué puedo ayudarte? ¿Algún amarre?. Respondí que sí; le expliqué mi problema y le prometí una gratificación si me aplicaba un efectivo amarre de huevos, de acuerdo a su experiencia. El tipo estalló, vocifero y me corrió del lugar, indignadísimo. Nunca supe el porqué.


Lo más reciente

Venezuela y el viraje geopolítico

Concesiones al imperialismo

Cristóbal León Campos

Venezuela y el viraje geopolítico

Pronóstico del tiempo: Así será el clima en Yucatán este martes 1 de septiembre

Habrá lluvia acompañada de rachas de viento y actividad eléctrica

La Jornada

Pronóstico del tiempo: Así será el clima en Yucatán este martes 1 de septiembre

Muere militar tras explotar una mina terrestre en Tumbiscatío, Michoacán

El estallido se registró en las inmediaciones de la comunidad de Las Playitas

La Jornada

Muere militar tras explotar una mina terrestre en Tumbiscatío, Michoacán

Seguridad, a un día del segundo informe

Editorial

La Jornada Maya

Seguridad, a un día del segundo informe