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Josetxo Zaldua
Foto: Twitter @FIFAWorldCup
La Jornada Maya

Lunes 25 de junio 2018

Cuesta creer que teniendo seis puntos el Tri no tenga asegurada su clasificación a octavos de final, pero el futbol y las eliminatorias cortas tienen esas sorpresas. Impecables contra la campeona Alemania, medio sobrados ante la correosa Corea del Sur, la selección de Juan Carlos Osorio está callando, al menos hasta ahora, las voces que auguraban una pisa y corre en el Mundial de Rusia 2018.

Hoy México aparece como una de las selecciones a batir por su orden táctico y por su preparación física, algo que debe atribuirse al criticado técnico colombiano. Nadie daba un centavo por el Tri, y a todos nos han callado. Puede perder el decisivo duelo contra Suecia y quedar fuera por la concatenación de resultados. No por eso habrá que menospreciar la imágen que dejaron los seleccionados.

A destacar la facilidad del elenco de Osorio para adaptarse camaleónicamente a los patrones de juego de sus rivales. A los alemanes los ahogaron durante los 90 minutos sin permitirles que les hicieran lo que a Suecia. Sólidos y concentrados los jugadores llegaron a desesperar a los orgullosos teutones, que no salían de su asombró viendo como unos ratoness verdes les comían el mandado.

Con los coreanos dio la impresión que era como una cascarita seria, pero no mucho. Por suerte el gol de los orientales llegó cerca del pitido final. El balance de los dos primeros partidos es impecable en términos de puntaje, con el pequeño lunar que dejó el segundo partido. Falta Suecia, una roca en todos los sentidos.

[b]Carnicería contra Messi[/b]

Sabido es en el mundo del futbol que los argentinos, todos ellos, son entrenadores de su albiceleste. Ese factor, de entrada, es una guillotina que se emplea con rigor en un país que parece no tener más problemas que el futbol. Lo que los periodistas deportivos argentinos, salvo honrosas excepciones, están haciendio con Leo Messi solo se entiende desde una mente retorcidamente enferma.

Y eso parecen ser la mayoría de los críticios argentinos que se dedican a destrozar sin pena al mejor jugador del mundo. Según ellos, bola de ignorantes y analbetas dizque funcionales, Messi es un fracasado porque no hace ganar a su selección. Olvidan, como dijeron algunos exjugadores argentinos campeones en Argentina y en México, que Messi no tiene un equipo que lo acompañe, como sí lo tuvieron Mario Kempes y Diego Armando Maradona cuando ganaron sus respectivos mundiales.

En una mezcla de ignorancia y mala leche, muy común en los periodistas deportivos, acusan a Messi, sin prueba alguna, de ordenar a quién se convoca y quiénes juegan. No importa que sea mentira, y lo es porque no pueden demostrar la veracidad de sus dichos. Parecen discípulos de Joseph Goebbels, el ministro nazi de propaganda famoso por decir que una mentira mil veces repetidas acaba siendo verdad.

Tienen al mejor jugador del mundo y lo quieren mandar al infierno.

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