Desde hace dos años no recibimos uniformes: bomberos de OPB

Señalan que cuentan con un seguro de vida de 100 mil pesos y sin vigencia
Foto: Facebook Bomberos de OPB

“A veces la gente piensa que ganamos muy bien y nos critican sin saber la vida de un bombero”, cuenta Jorge, un elemento del H. Cuerpo de Bomberos adscrito a la dirección de Seguridad Pública de Othón P. Blanco, quien asegura que desde hace dos años no reciben uniformes, ni equipo adecuado para trabajar, además de contar con un seguro de vida por 100 mil pesos que ya se encuentra sin vigencia.

Pese a arriesgar su vida de manera constante, un elemento del Cuerpo de Bomberos gana un sueldo base de 2 mil 125 pesos quincenales, adicionalmente se les paga un estímulo por productividad de 500 pesos y una compensación de 899 pesos, así como un estímulo por puntualidad de 283 pesos, menos de 50 pesos por canasta básica y 500 por concepto de “ayuda alimentaria”, pero desde hace años que han pedido un aumento en los últimos dos conceptos sin lograr ser escuchados. 

“Queremos que nos aumenten la canasta básica y la ayuda alimentaria y que podamos cotizar para vivienda, no tenemos ese apoyo”, asegura el entrevistado, quien prefiere mantenerse en el anonimato. 

En total, el personal adscrito a esta área fundamental para la seguridad y protección de la población llega a ganar unos 4 mil 300 pesos quincenales, cubriendo turnos de 24 horas. A este monto se le restan deducciones del ISR, ISSSTE, préstamos y/o caja de ahorro, lo que reduce sus percepciones.

Los elementos de Bomberos cuentan con un seguro de vida por 100 mil pesos que, por cierto, este año no ha sido renovado, por lo que en caso de muerte o accidente, se encuentran desamparados.

El H. Cuerpo de Bomberos de Othón P. Blanco además cuenta con una sola ambulancia para la ciudad y una para prevenciones, misma que no está activa para atender a la ciudadanía; tienen también una R19 de rescate, la cual “ya da las últimas” y dos pipas de las cuáles sólo una está activa para incendios y la otra sirve de apoyo.

Adicionalmente, aseguran que desde hace más de dos años no reciben uniformes, lo que los coloca en condiciones vulnerables, pues a muchos de ellos ya se les están rompiendo sus trajes. De hecho, añade Jorge: “a veces mejor cada quien adquiere sus cosas”.

 

Edición: Laura Espejo