Volcadura paraliza la carretera libre Cancún-Mérida

El conductor de una bomba de pluma cementera dormitó al volante
Foto: SIM

Por más de una hora permaneció completamente cerrada la carretera libre Cancún-Mérida esta tarde, a causa de una volcadura ocurrida cerca de la comunidad de El Pocito, en el municipio de Lázaro Cárdenas.

Una bomba de pluma cementera, propiedad de ICA, se accidentó esta tarde, luego de que el conductor de esta pesada unidad dormitó al volante, lo que hizo que se saliera de la cinta asfáltica.

 

Foto: SIM

 

El chofer resultó ileso, pero el vehículo quedó parcialmente volcado a un costado del camino, y se debió traer una grúa especial de gran tamaño para recuperar la unidad, en tanto que la Guardia Nacional mantuvo la carretera cerrada para las maniobras.

 

Foto: SIM

 

La clausura generó una larga fila de vehículos, en ambos sentidos, aunque después de una hora la movilidad volvió a la normalidad.

Edición: Estefanía Cardeña


Lo más reciente

Detienen a nueve presuntos responsables de asesinato múltiple en Chiapas; serían parte del 'Cártel' de Sinaloa

La policía aseguró también vehículos, armas de fuego y múltiples municiones

La Jornada

Detienen a nueve presuntos responsables de asesinato múltiple en Chiapas; serían parte del 'Cártel' de Sinaloa

Carla Humphrey pide fiscalizar las pre precampañas rumbo a las elecciones de 2027

La consejera señaló a los institutos locales como responsables de la verificación

La Jornada

Carla Humphrey pide fiscalizar las pre precampañas rumbo a las elecciones de 2027

EU lanza nuevos ataques contra Irán aunque Trump aún ve ''posible'' un acuerdo

Cuatro explosiones se oyeron cerca de Bandar Abás, ciudad situada en el estrecho de Ormuz

Afp

EU lanza nuevos ataques contra Irán aunque Trump aún ve ''posible'' un acuerdo

El costo ambiental invisible de los deportes: El yoga, la excepción

Su huella de carbono es bajísima, de menos de 0.01 toneladas de CO por persona al año

Dalila Aldana Aranda

El costo ambiental invisible de los deportes: El yoga, la excepción