Mono Blanco, 44 años defendiendo el son jarocho

En el festival Sur.Real 2021 impartieron talleres de composición, instrumentos y zapateado
Foto: Rosario Ruiz

La agrupación Mono Blanco lleva 44 años de trayectoria, en los cuales se han convertido en los embajadores del son jarocho a nivel mundial. Gilberto Gutiérrez, uno de los fundadores y líder del grupo, señaló que iniciaron su carrera “en un tiempo muy diferente a este” cuando el son era un patrimonio en riesgo e iniciaron con trabajo comunitario para que este género musical siguiera vigente.

“Hacíamos fandangos, que es la fiesta que le corresponde a esta música y resultó ser algo necesario en el sentido de que es una especie de ritual que convoca a la convivencia multigeneracional, de distintas clases sociales y crea comunidad”, explicó.

Mono Blanco fue parte de la cartelera del Tercer Encuentro Cultural de la Frontera Sur Sur.Real 2021, donde impartieron talleres de composición, instrumentos y zapateado; además encabezaron un fandango en honor a la Virgen de Guadalupe y a San Joaquín, patrono de Bacalar. Fueron también los encargados de clausurar el evento con un concierto que puso a bailar a turistas y locales que se dieron cita en la explanada municipal de Bacalar. 


También te puede interesar: El son jarocho de Mono Blanco clausura el Sur.Real 2021 

 

El entrevistado dijo que la humanidad está necesitada de esa convivencia que propicia la música tradicional, por ello el fandango ha resurgido y tomado fuerza para llegar a las ciudades.

“A finales del siglo XX el son jarocho se reforzó, tomó mucha fuerza para ser una música protagonista del quehacer cultural de México en el siglo XXI. Nosotros no sólo lo tocamos, lo estudiamos permanentemente porque hay mucho que conocerle a sus formas, estructuras y conexiones”, mencionó. Manifestó que el Caribe, del cual México también es parte, es una centrífuga donde se mezclan diversos géneros y costumbres. 

El son jarocho es resultado de la fusión de diferentes géneros llegados al territorio de Veracruz: africanos, caribeños y barroco. Se toca con las jaranas, que son una familia de instrumentos cercanos a la guitarra (al menos hay cinco tamaños diferentes), las guitarras de son (que van desde el requinto al bajo), el pandero, la quijada, el güiro y el zapateado, que también es considerado como una percusión. Las coplas pueden ser improvisadas o ya establecidas.

Gilberto Gutiérrez recordó que Mono Blanco en sus 44 años de trayectoria ha visitado los cinco continentes, siempre logrando una excelente respuesta del público. “Mono Blanco es un concepto, una escuela de música, muchos se han formado aquí”, concluyó.

 

Edición: Laura Espejo


Lo más reciente

Las tres entidades de la península de Yucatán elevan su competitividad: IMCO

El índice mide la capacidad de las entidades para generar, atraer y retener inversión

Juan Carlos Pérez

Las tres entidades de la península de Yucatán elevan su competitividad: IMCO

Acusan embates para desaparecer centro de la UACh en Yucatán

La sede peninsular cuenta con importantes trabajos académicos, de inversión, servicio y de difusión regional universitaria, apuntan

La Jornada

Acusan embates para desaparecer centro de la UACh en Yucatán

Manuel “Bolón” Rodríguez podría ser activado por los Rays esta semana

El relevista umanense tuvo destacada actuación el sábado con el Durham de Triple A

La Jornada Maya

Manuel “Bolón” Rodríguez podría ser activado por los Rays esta semana

Informe sobre Ayotzinapa se presenta esta semana: Sheinbaum

No se basa en ''en libros de ficción'', sino en datos científicos muy relevantes, aseguró la Presidenta

La Jornada

Informe sobre Ayotzinapa se presenta esta semana: Sheinbaum