Quintana Roo > siempreViva
Ana Ramírez
19/03/2026 | Cancún, Quintana Roo
Desde la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (DDESER) de Cancún se sigue compartiendo el Violentómetro, para que más mujeres aprendan a reconocer los signos y niveles de violencia que pueden estar sufriendo, resaltó Natalia Tavizón, coordinadora de la red en Quintana Roo.
"Esta es una herramienta que surgió a partir de una investigación... la elabora el Instituto Politécnico Nacional... la violencia se eleva cuando no surte efecto lo que se está haciendo. Entonces es cuando va a escalar", compartió.
En un esfuerzo por visibilizar y combatir las conductas agresivas que muchas veces pasan desapercibidas en la vida cotidiana, se creó esta herramienta didáctica y preventiva, que indica con colores la escala progresiva de la violencia hacia las mujeres.
Hizo énfasis en que la relevancia de conocer el violentómetro reside en su capacidad para demostrar que la violencia no es un evento aislado o una línea recta que comienza necesariamente con un golpe físico, sino que puede escalar de manera gradual y sutil.
El diseño de la herramienta utiliza colores inspirados en un semáforo para clasificar las agresiones: el nivel inicial, marcado en verde, advierte sobre situaciones que requieren atención inmediata porque la violencia tiende a aumentar, allí se sitúan acciones que la sociedad suele normalizar, como las bromas hirientes, los chantajes, las mentiras, los engaños o la aplicación de la ley del hielo, que consiste en ignorar a la otra persona para ejercer poder y control sobre ella.
A medida que la escala avanza hacia el color amarillo, la situación se vuelve mucho más preocupante, este nivel indica que es necesario reaccionar y poner límites claros antes de que la dinámica destruya a la persona afectada.
Se incluyen comportamientos de control asfixiantes, como prohibir amistades o el contacto con familiares, vigilar el uso del dinero, criticar la apariencia física o restringir la forma de vestir. También se ha integrado la violencia digital, donde acciones como espiar el celular, exigir contraseñas o el stalkeo constante son consideradas formas reales de agresión que afectan a personas de carne y hueso.
El tramo final, marcado en color rojo, representa el peligro extremo para la integridad física y la vida, en esta fase crítica se presentan agresiones que pueden culminar en el feminicidio, el cual suele estar precedido por amenazas de muerte, amenazas con armas, aislamiento forzado, abuso sexual, violaciones y mutilaciones.
"Es fundamental entender que el ciclo de la violencia es complejo y puede incluir etapas de reconciliación o luna de miel, lo que a veces dificulta que la víctima abandone la relación. Esta herramienta no solo permite identificar agresiones ajenas, sino también reflexionar sobre las conductas propias que hemos cometido, sirviendo como un espejo necesario para construir relaciones más sanas y seguras", acotó.
La versatilidad del Violentómetro ha permitido su traducción a lenguas como el maya, náhuatl y rarámuri, garantizando que esta protección llegue a diversas comunidades.
Edición: Estefanía Cardeña