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Ana Ramírez
21/03/2026 | Cancún, Quintana Roo
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Poesía, que se celebra cada 21 de marzo, la labor docente y literaria en Quintana Roo cobra una relevancia especial al vincular el arte lírico con la preservación de las raíces ancestrales, resaltó Diana Mireya Tun Balam, escritora quintanarroense, profesora de lengua maya en el Instituto Lamat y colaboradora en el Registro Agrario Nacional.
“Este día es muy importante para nosotros, los escritores, para invitar —en mi caso— a más alumnos y estudiantes a integrarse al mundo de la poesía”, señaló Tun Balam. Especificó que, en el ámbito universitario, la transición hacia la lectoescritura en lengua maya ha encontrado en la poesía su vehículo más eficaz.
Esta fecha, dijo, se ha convertido en una plataforma fundamental para acercar a las nuevas generaciones a la profundidad del lenguaje y la sensibilidad cultural, y su importancia radica en su capacidad para abrir espacios de difusión y reflexión que normalmente son difíciles de conquistar en la vida cotidiana.
Para los creadores locales, acotó, no se trata solo de un día más en el calendario, sino de una oportunidad pedagógica para integrar a los jóvenes en un universo creativo. Los estudiantes culminan sus periodos académicos elaborando escritos propios que nacen de su inventiva y sentimientos. Esta preferencia por el género lírico sobre la narrativa o el cuento no es casualidad; existe una conexión intrínseca entre la estructura poética y la forma en que los jóvenes perciben su entorno y sus emociones.
“La poesía veo que sí la han aceptado; ellos la aceptan bien porque es como un canto del alma, una conexión entre lo que nosotros sentimos y lo que se quiere transmitir. Se interesan en la lectura y comparten la lengua maya”, aseveró.
Asimismo, compartió que el trabajo de preservación cultural no se limita a las aulas tradicionales, pues espacios como el Centro Cultural Arte Huracán, en Chetumal, sirven de escenario para fomentar el interés por la lírica y la música. Los alumnos muestran un entusiasmo particular por las evaluaciones que involucran recitar poemas, y ven en el 21 de marzo un momento cumbre para dar visibilidad a sus trabajos.
A pesar de los avances, persisten retos, especialmente en la población adulta, donde la adopción del hábito de lectura poética es menor; por ello, los esfuerzos se centran en trabajar de manera integral para que la poesía permee en todos los estratos sociales, reforzando la idea de que conmemorar estas fechas es esencial para preservar la escritura, la poesía, las lenguas originarias y el arte.
Edición: Emilio Gómez