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Ana Ramírez
25/04/2026 | Cancún, Quintana Roo
Este fin de semana se realizó en Cancún la Segunda Cumbre Internacional Bilateral RGV-COIN, misma que se ha consolidado como un espacio estratégico de diálogo y colaboración entre empresarios y líderes de Texas y el Caribe Mexicano, pero también de otras partes del mundo.
Este encuentro no solo busca fomentar el networking tradicional, sino establecer una plataforma real para que las pequeñas y medianas empresas se integren en cadenas de suministro internacionales con el acompañamiento técnico y financiero necesario.
"RGV es Río Grande Valley, así se llama la región desde Laredo hasta Brownsville y nosotros le pusimos RGV-COIN; el coin lo agarramos de la moneda. Lo pusimos como ejemplo porque si usted invierte ahorita en Texas va a ser como el que invirtió hace años en el Bitcoin... el Valle de Texas ahora es muy amigable para que usted pueda invertir y en diez años nos vemos y me platicas si no hizo un buen negocio", compartió Carlos Marín, presidente de la Cámara de Comercio Internacional en el Sur de Texas.
La relevancia del evento, enfatizó, radica en su capacidad para transformar conversaciones en proyectos concretos de capital e infraestructura que trasciendan las fronteras regionales. Además, indicó, la integración económica entre ambas naciones ha alcanzado niveles sin precedentes, operando bajo un modelo de coproducción en lugar de uno de simple subcontratación.
Según datos consulares, el comercio bilateral genera aproximadamente 1.65 millones de dólares por minuto, lo que representa más del 15 por ciento del comercio total de Estados Unidos a nivel mundial. "Este dinamismo se refleja en que el 40 por ciento del valor de las exportaciones mexicanas contiene insumos estadounidenses, demostrando que el éxito de un socio está intrínsecamente ligado al del otro bajo el marco del T-MEC", afirmó.
En este contexto de crecimiento, Paul Villarreal, funcionario del departamento de recaudación de impuestos en el condado de Hidalgo, en Texas, hizo énfasis del destino como un motor económico fundamental, habiendo pasado de 100 mil a casi 400 mil propiedades registradas en las últimas décadas y la presencia de grandes inversiones tecnológicas y energéticas en la región ha puesto al Valle de Texas en el mapa global de competitividad.
Por su parte, Paul Carrillo, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sede) de Quintana Roo, aseveró que el estado se presenta como un aliado sólido, con una tasa de desempleo de apenas 2.9 por ciento, una de las más bajas en México, y un sector inmobiliario que reporta una plusvalía del 14.3 por ciento.
El estado, dijo, busca diversificar su economía mediante proyectos innovadores, como el aprovechamiento del sargazo como insumo industrial y la próxima creación de un distrito financiero y tecnológico en Cancún.
"Se ha definido una ruta clara basada en orden, confianza y apertura al mundo, colocando el desarrollo económico como una herramienta seria para generar bienestar para todos. El momento en que vivimos exige una lectura estratégica y capacidad de ejecución, porque las cadenas globales de valor se están reorganizando todas y las empresas están redefiniendo dónde producir", finalizó.
Edición: Fernando Sierra