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Ana Ramírez
15/05/2026 | Cancún, QRoo
El fortalecimiento de la libertad religiosa en México se ha convertido en ejemplo a nivel mundial, afirmó Gary Doxey, asociado del Centro Internacional de Estudios en Derecho y Religión de la Universidad Brigham Young, ubicada en Utah, Estados Unidos, en el marco del Simposio Internacional de Libertad Religiosa, realizado en Cancún el 13 y 14 de mayo.
Uno de los ejes más innovadores tratados en el simposio fue el concepto de movilidad religiosa, las implicaciones de los desplazamientos por motivos de fe, que incluyen desde las tradicionales peregrinaciones y viajes por devoción hasta el fenómeno más complejo de los refugiados que huyen de la persecución religiosa en otras partes del globo.
En ese contexto, el entrevistado resaltó que México se ha consolidado como un referente internacional gracias a la combinación de su estructura legal y la calidez de su población hacia la diversidad de cultos.
"México es un ejemplo para muchos países porque hay dos componentes muy importantes de la libertad religiosa. El primer componente es el derecho mismo, la Constitución, pero el otro componente aún más importante son las actitudes de las personas y aquí en México una buena recepción de la religión, la hermandad, de acoger al vecino que no es de la misma confesión, hay una buena convivencia interreligiosa y eso es muy importante, eso respalda, de hecho es la base para que las leyes se cumplan", afirmó.
La discusión también abordó el papel de la fe en un entorno global marcado por la incertidumbre y las crisis sociales, resaltando que la religión sigue siendo un pilar fundamental para millones de personas que buscan sentido frente a las dificultades externas.
En este sentido, la libertad de profesar una creencia o de no hacerlo se vuelve un derecho esencial para garantizar la estabilidad emocional y ética de los individuos en medio de lo que definieron como un mundo en constante estado de agitación y cambio.
"Sí, son tiempos abrumantes y para muchos es un motivo para perder la fe, otros se acogen más a la fe, se aferran más a la fe porque están pendientes de la ayuda de Dios, están buscando respuestas, soluciones a las dificultades que estamos enfrentando. Y yo creo que la religión y los valores éticos, religiosos o no, esas enseñanzas nos dan paz y también nos dan estabilidad y propósito en nuestra vida", enfatizó.
El encuentro reunió a aproximadamente 80 participantes y especialistas de diversas nacionalidades, académicos de alto nivel y líderes de diversas comunidades de fe provenientes de México, Centroamérica, Sudamérica y Estados Unidos.
Edición: Ana Ordaz