Quintana Roo > Esférica Pasión
Miguel Améndola
29/06/2026 | Tulum, Quintana Roo
El juego de pelota mesoamericano, conocido como pok ta pok, continúa vigente en la actualidad y ahora, en el marco del Mundial de Futbol, inspira una propuesta musical que combina tradición, tecnología y creatividad. Los artistas de la zona maya de Quintana Roo Pat Boy, Julkin Chablé e Iván P. presentaron el sencillo “Hasta la cima (pok ta pok)”, acompañado de un videoclip realizado con inteligencia artificial que plantea una pregunta provocadora: ¿cómo habría sido un Mundial de este deporte en la antigüedad?
En entrevista, el cantautor maya Julkin Chablé explicó que
el video fue publicado recientemente y representa un ejercicio creativo para explorar los alcances de las nuevas tecnologías desde la perspectiva de los pueblos originarios.
“Es una forma en la que experimentamos desde los pueblos mayas, desde los jóvenes, cuáles son los alcances y cómo funcionan las nuevas tecnologías, para contar nuestras ideas y nuestra percepción del mundo”, señaló.
El videoclip imagina un escenario alternativo en el que diversas culturas indígenas del planeta se encuentran para participar en un torneo internacional de juego de pelota. La propuesta parte de la idea de que las civilizaciones antiguas mantenían conexiones entre sí y que los encuentros entre pueblos no necesariamente tendrían que estar marcados por la violencia.
“Estamos haciendo un ejercicio creativo con nuevas tecnologías y trayendo a la mesa elementos de nuestra cultura y nuestras raíces. También recordamos que existen pueblos indígenas en distintas partes del mundo y que el encuentro entre naciones, etnias y grupos humanos puede darse desde la celebración y el intercambio cultural”, comentó Chablé.
En las imágenes generadas con inteligencia artificial aparecen mercados, celebraciones comunitarias, personajes mitológicos y referencias simbólicas propias de la cosmovisión maya, así como elementos de otras culturas indígenas. Entre ellos destacan figuras como los búhos, considerados mensajeros del inframundo dentro de diversas tradiciones.
El músico destacó que el proyecto también permitió observar las limitaciones y sesgos presentes en los sistemas de inteligencia artificial, cuyas bases de datos suelen responder a cánones estéticos y culturales predominantemente occidentales.
“Fue interesante traer a la mesa elementos simbólicos e iconográficos de nuestra tradición oral y ver cómo dialogan con la inteligencia artificial. Muchas veces las respuestas que genera están alejadas de lo que uno espera, pero precisamente ahí surge la reflexión”, explicó.
Foto: Captura de pantalla
La inspiración para el tema surge además en un contexto marcado por la popularidad del fútbol y los torneos mundiales. Los artistas buscaron reivindicar la importancia histórica del juego de pelota mesoamericano, considerado uno de los deportes más antiguos del continente.
Julkin Chablé recordó que existen evidencias arqueológicas, canchas y códices que demuestran la relevancia de esta práctica ceremonial y deportiva mucho antes de la llegada de los deportes occidentales.
Para desarrollar la producción, Pat Boy, Iván P. y Julkin Chablé trabajaron en conjunto para imaginar cómo sería este gran encuentro deportivo ancestral. El proyecto contó con la colaboración de un estudio especializado en inteligencia artificial que se interesó en la propuesta debido al carácter trilingüe de la canción, interpretada en maya, español e inglés.
La letra hace referencia al conocimiento astronómico de los antiguos mayas, la concepción del tiempo y la unidad de los pueblos a través del juego de pelota. Desde sus primeros versos, la canción se presenta como una invitación a encontrarse “Hasta la cima”, evocando el espíritu ceremonial y comunitario de esta práctica milenaria.
Con esta producción, los artistas locales buscan acercar las tradiciones mesoamericanas a las nuevas generaciones mediante herramientas tecnológicas contemporáneas, demostrando que la innovación también puede servir para fortalecer la memoria cultural y revitalizar el legado de los pueblos originarios.
Edición: Fernando Sierra